Adicciones, muertes y la salud mental en general marcaron algunos de los lanzamientos más importantes del 2019. Aunque un montón de jóvenes están apoderados de los oídos del mundo, entre ellos existe el temor de que cualquiera podría ser el próximo en caer debido a sus problemas de adicciones. A la par de que se han abierto los canales para hablar sobre temas como ansiedad y depresión, una banda veterana nos recordó que, a veces, el dolor nos fortalece, y una emergente diva del RnB, quiere hacer que todos se amen a sí mismos. Mientras una estrella oriunda de Medellín, Colombia, se unió a una liebre boricua para elevar el estándar de calidad de la música urbana latina, otro medellinense retomó sus raíces. Hay quienes prefirieron aislarse para desarrollar nuevas estrategias artísticas, y está el caso uno que aceleró la toma de posesión del nuevo género musical que definirá la próxima década. Estos son los 50 mejores álbumes del 2019, seleccionados por el team de UMOMAG.

50. DaBaby – KIRK

“En esta canción, no estoy rapeando, estoy predicando” (“Intro”). Los haters juraban que DaBaby era solo el “sabor del mes”, viral por sus videos musicales graciosos. El nombre nacido como Jonathan Kirk tenía otra idea en mente, y armó KIRK (Interscope Records), un álbum energético y personal, que nunca quita el pie del acelerador. Incluso en las canciones más personales, como el intro y “Gospel”, el imparable flow de DaBaby eleva la energía. En el outro, “XXL”, lanzó una de las rimas más salvajes del año, en referencia al hombre que intentó pedirle una foto y terminó siendo golpeado por su equipo de seguridad: “al próximo negro que quiera jugar conmigo, lo enviaré a pedirle una foto a 2Pac”.

49. Rudimental – Toast to our Differences

El colectivo británico recibió la inspiración para crear este álbum después de terminar la canción del mismo nombre, dónde cantan la estadounidense Shungudzo, el jamaiquino Protoje, y el londinense creador del G-Folk, Hak Baker. Rudimental decidió usar la misma esencia, con influencias del Oeste y Sur de África, la música electrónica del Reino Unido y el Pop estadounidense, para borrar las líneas en un mundo polarizado, con un mensaje que engloba el tema “They Don’t Care About Us”: “ellos no nos quieren juntos, no les importamos, pero ellos no son más fuertes que el amor”.

48. DJ Khaled – Father of Asahd

La gente crítica a Khaled, pero en Father of Asahd respondió el porqué llegó a la cima: elige los instrumentales correctos, hace las combinaciones de artistas adecuadas y los mentaliza para que se roben el show. Big Sean (“Thank You”), Cardi B (“Wish Wish”) y Lil Baby (“Weather The Storm”) rapearon los que son probablemente los mejores versos de su carrera, y Buju Banton acaparó la atención en cada una de sus intervenciones. Otro elemento para alabar la visión artística del DJ es la incorporación no acreditada de La India en “You Stay”, estableciendo el concepto dramático de la canción con si poderosa voz.

47. Aquihayaquihay – Dropout

El quinteto de chicos mexicanos, que detesta ser llamado “boyband”, se refugió en el aislamiento para darle forma al RnB y al Trap de su álbum debut. Dropout (Finesse Records) nació del desapego y liberación de uniones de la vida normal. “El día en que me dieron alas me fui muy lejos”, canta Neqer en el banger trapero “Amuleto”, celebrando su filosofía de trabajo. Abandonaron todo, a sus familias y parejas, para concentrarse en el proyecto. El resultado es una experiencia auditiva riquísima, que trata del amor y sus consecuencias. Phynx, Neqer, Nehly, Zizzy, y Jay Lee entregaron su corazón en cada tema, llenándote de melancolía porque quizá tu ex está usando una de tus playeras mientras sale con su nuevo amor.

46. The Chainsmokers – World War Joy

El panorama de The Chainsmokers cambió totalmente desde el lanzamiento de Sick Boy (2018). Durante la creación de dicho material, Drew estaba deprimido y resultó en un sonido sombrío para algunas canciones, que entraba en discordia con tracks fiesteros. Esta vez, en World War Joy (“Guerra Mundial Alegría”), se sienten bien y felices, lo que se reflejó musicalmente con la producción vivaz a pesar de que toca temas tristes en tracks como “The Reaper”. Un proyecto compenetrado, con un concepto fijo de baladas de música electrónica Pop.

45. Tyga – Legendary

Tyga no es un genio lirical, pero vaya que hace buen uso de su flow inmaculado y de su buen oído para elegir instrumentales. Legendary es una playlist para bares de bailarinas exóticas; una serie de himnos para que miles de personas alrededor del mundo hagan twerk frente al espejo. La primera frase que rapea en “Too Many”, la introducción del disco es: “me gusta una perra del gueto, con un culo súper gordo”. Ese es Tyga, explícito, salvaje y crudo, y se presentó en todo su esplendor en su gran disco de regreso.

44. Mau & Ricky – Para Aventuras y Curiosidades

Desde el nombre del álbum hasta el contenido de las canciones y las voces de sus autores, Para Aventuras y Curiosidades (Sony Music Latin) desborda picardía. Lo que diferencia a los hermanos Montaner de los Turizo es que los venezolanos adoran escribir canciones coquetas que sonrojan si las dedicas, sin abandonar los temas románticos y graciosos. Mau & Ricky son máquinas de crear hits y cada canción de este álbum tiene el potencial para quedarse atrapada en la mente colectiva.

43. North State – Before the Silence

Como un viaje psicotrópico sin necesidad de sustancias es la mejor forma de describir el álbum debut del dúo de hermanos catalanes. Sintetizadores, ecos, sensaciones emo y caídas de bajos estrepitosas son una carta de presentación clara de quiénes son Pau y Laia Vehí. En general, Before the Silence (Club Ruido) de North State es un estado de hipnosis que te invita a ponerle tú mismo la historia a los temas, con algunas letras ambiguas y ahogadas entre la producción de la dupla.

42. Octavian – Endorphins

Endorphins (Black Butter) podría ser el último álbum que grabó Octavian mientras usaba drogas. El francés está en una etapa de purificación física y espiritual, en aras de internacionalizarse y conquistar América. Por ende, podríamos identificar este disco un proyecto catártico, de contenido basado en un estilo de vida fiestero y marcado por las adicciones. “Traguémonos estas pastillas hasta nuestras mentes, enloquezcamos, no temas, estamos aquí afuera arriesgando nuestras vidas”, rapeó en “Risking Our Lives”. Liberó sus “endofrinas” usando Trap, Grime, Dance y otras combinaciones de música electrónica con RnB y Rap.

41. Manuel Turizo – ADN

ADN (La Industria Inc./Sony Music Latin) es la historia cronológica del boom de Manuel y Julián Turizo. El tracklist del álbum está ordenado por años: abre con sus hits del 2017, sigue con los del 2018 hasta llegar al material inédito del 2019. Gracias a este disco, los parceros de La Industria Inc. se coronaron como los príncipes de música urbana romántica, apta para todos e inofensiva de esa que cada vez se implanta más en el código genético del Pop latino. ADN son las raíces de los hermanos Turizo, los ritmos que los formaron artísticamente y que ahora los posicionan entre las jóvenes estrellas con mayor proyección artística.

40. PNL – Deux frère

Dos hermanos contra el mundo es el mantra del dúo francés PNL. Los raperos más famosos de Francia estremecieron a su país con el lanzamiento de Deux Frères (QLF Records) marcado por un nivel de producción celestial y flows intimidantes. La hermandad plaga las 16 canciones: “así que amé a mi hermano más que a mi vida, como mi padre me enseñó, cada sueño, cada sueño, cada pesadilla, cada enemigo, cada euro: compartido”, rapea NOS en el tema epónimo del disco. La mayoría del álbum es de Trap exquisito, de palabreo inentendible para Iberoamérica por la barrera del lenguaje. Sin embargo, en “Hasta la Vista”, PNL sorprende con algo que los hispanohablantes identifican hasta dormidos: Reggaetón.

39. Jax Jones – Snacks (Supersize)

Jax ha sido una fuerza imparable durante el último par de años en la escena electrónica británica, pero necesitaba un material discográfico completo para asentar bases. A mediados del 2019 lanzó Snacks (Polydor Records/Universal) que, repleto de House Pop, tiene sus momentos más altos con el hipnótico Dance de “House Work” y la fusión de Samba que le inyectó a “Instruction”. Las vibras de Snacks (Supersize) evocan la imagen siempre sonriente del productor y DJ que, tras crecer estudiando y admirando el trabajo de producción de Timbaland, conectó el hit “You Don’t Know Me” sampleando el clásico “Body Language” (2005) de M.A.N.D.Y. vs Booka Shade.

38. Sech – Sueños

Sech fue injusto con sus colegas al estrenar Sueños (Rich Music). Sabe que es el cantautor más ingenioso del género urbano latino y, sin escrúpulos, reunió 12 canciones que son intocables para la competencia. Su wordplay es inédito en la escena y, las canciones que carecen de metáforas creativas, tienen coros memorables. El álbum es una celebración de sueños cumplidos, pero no solo los de Sech sino también los de un país entero pionero de un sonido del cual terminó siendo marginado. Las mentes detrás del álbum son todas panameñas: Rike Music, Mista Bombo, John el Divertido, Dímelo Flow y, obviamente, Sech. Juntos crearon un sonido de RnB con Dancehall y/o Reggaetón, que definió el año donde todos quisieron pedir otro trago.

37. Ari Lennox – Shea Butter Baby

La música de Ari en este proyecto es sensualidad pura, desbordada en las letras y en los sonidos. Además, su voz vibrante es como una caricia en tus canales auditivos. La chica de Dreamville te habla de romance, rupturas amorosas, y de su pasado poco adinerado (“Broke”); pero el deseo también está presente (“BMO”). Asimismo, imprime un poco de agresividad muy a su manera (“Shea Butter Baby”). Ari te lleva en un viaje sonoro que es difícil de olvidar.

36. Gesaffelstein – Hyperion

Hyperion (Columbia Records/Sony Music) te reta a intentar descifrar cómo será el sonido de la canción que sigue, y cuando terminas de oírlo, te persigue por el resto de tus noches. Gesaffelstein es un maestro para generar suspenso sonoro, y en este caso, es digno del soundtrack de una película Slasher de finales de los años 70 o inicio de los 80. Hasta el track más movido, “Blast Off”, con Pharrell, tiene una atmósfera de paranoia como que alguien o algo está al acecho.

35. Reik – Ahora

Apostaron, no les importaron las críticas y confiaron en que sus fans entenderían lo que estaban haciendo. Quizá su base de fans se sintió un poco alienado, pero la realidad es que Reik hizo los mejores números de su carrera en muchos años, y les permitió jugar con nuevos sonidos que resultaron en las exquisitas “Ráptame” y “Brújulas”. El resto del álbum es una colección de coros imposibles de sacar tu cabeza, y la sensacional versión urbana de “Qué Gano Olvidándote”.

34. Daniel Caesar – Case Study 01

Case Study 01 (Golden Child Recordings) es muy diferente a Freudian, pero aún así Daniel no deja de lado el Soul. Pero, por ejemplo “CYANIDE” tiene melodías que no probó antes. Caesar nos regaló 10 canciones necesarias para entrar en su mundo, entenderlo y quedarte en él: “las cosas que me inspiran, me hacen sangrar (…) esta mierda de la música es muy fácil para mí, el resto de mi vida es un estado de caos, pero sé que estaré bien” (“SUPERPOSITION”).

33. BROCKHAMPTON – Ginger

El álbum más accesible de la boyband menos convencional de mundo. Los chicos de BROCKAMPTON se caracterizan por dejar sus emociones fluir sin filtros, pero con Ginger (RCA Records/Sony Music) lograron transmitirlas de forma digerible para una audiencia mainstream. Su talento es avasallador y los integrantes alternan de canción a canción para rapear con versos muy bien estructurados y cadencias fenomenales, a cantar con el corazón en la garganta. Kevin Abstract dejó una joya en “BOY BYE” sobre crecimiento personal: “estar sobrio me ha hecho darme cuenta de lo pobre que me he estado comportando”.

32. DJ Snake – Carte Blanche

La popularidad del deejay francés del momento le dio “carta blanca” para hacer un álbum equivalente a un cóctel multicultural. “Quiet Storm” mezcló una canción finlandesa con Dubstep; “Enzo” fácilmente podría entrar en el Salón de la Fama del Trap; “Loco Contigo” y “Taki Taki” enloquecieron a los latinos, y “Fuego” logró lo mismo con los isleños y brasileros. También tuvo de invitados al nigeriano Burna Boy, y a los norteamericanos descendientes de inmigrantes, Majid Jordan y Gashi. De esa forma, Snake enalteció su crianza en una zona pobre de París rodeado de distintas razas y religiones, y a la vez, incluyó un montón de bangers para festivales y clubs nocturnos.

31. Fuego – You’re Welcome

Lejos de los reflectores, Fuego publicó el mejor álbum de Trap en español del año con You’re Welcome (Universal Music Latino), un cuerpo de trabajo refinado. El estadounidense de sangre dominicana fue en contra del calendario de su discográfica para cuidar todos los detalles del álbum y no dejar nada el azar. De principio a fin, cada tema encaja en el aura de dinero, sexo y autoestima desbordante, transmutando de Trap, a Trap bachata, Reggaetón y Dancehall. Pura melaza que no empalaga, con los aditivos de Nicky Jam, De La Ghetto, C. Tangana, Amenazzy, Duki, Jesse Baez, A.CHAL, Lyanno y Eladio Carrión. Un line up de vanguardistas para conocedores del juego.

30. Avicii – TIM

“No quiero que veas lo deprimido que me he sentido, nunca fuiste el drogado, nunca quisiste morir joven”, son las palabras que canta BONN en “Freak”. En perspectiva, una a una, las letras de TIM (Universal Music) se asemejan a los demonios personales que causaron la trágica muerte del DJ sueco. La producción también es, y será, lo más Pop que se escuchó de Avicii. Sonidos agradables, pegadizos y causantes de semiosis ilimitada, como “Heaven”, adornada por la voz de Chris Martin.

29. Mabel – High Expetactions

La británica, hija de padres exitosos en la industria musical, seguramente se estuvo preparando para tener un año como el 2019 durante toda su crianza. El glamour de High Expectations (Polydor Records/Universal Music) está adornado por música electrónica, fusiones caribeñas y algo de RnB. La canción más poderosa de álbum es “OK (Anxiety Anthem)”, la cual Mabel describió como la composición “más difícil” que tuvo que hacer, pues enfrentó su propia ansiedad. Es un mensaje para que quienes sufren de lo mismo no se sientan avergonzados: “está bien no estar bien, está bien sentir dolor, no tienes que limpiarte las lágrimas, mañana será otro día”.

28. NAV – Bad Habits

NAV no se sintió satisfecho con el producto final de su álbum Reckless (2018), así que retomó su proceso creativo original para la producción de Bad Habits (XO Records/Republic Records) con algunos cambios. Los primeros éxitos de su carrera, fueron producidos por él mismo en su casa, así que esta vez alquiló algunas mansiones y creó desde allí. Con producción ejecutiva de The Weeknd, Bad Habits terminó siendo un conglomerado de Trap sombrío que enlista los malos hábitos de NAV: billetes, drogas, carros caros y ropa de diseñador. Es su contenido de costumbre, pero nos mostró un lado nuevo en “Why You Crying Mama”, detallando cómo estas costumbres que vienen con la fama y el dinero afectaron la relación con su mamá: “tienes que decirme porqué estás llorando, mamá; estas distintas pastillas que has estado encontrando, mamá; te preocupa que tu hijo esté muriendo, mamá; digo que estoy feliz, pero sabes que estoy mintiendo”.

27. Danny Ocean – 54+1

Danny Ocean es un venezolano con base en Estados Unidos, uno de los millones de habitantes de la nación sudamericana que tuvo que salir de su país natal debido a la complicada crisis. Y puedes escuchar la nostalgia de no estar en el lugar en el que perteneces en cada una de las canciones de 54+1 (Warner Music Latina), escritas y producidas por Danny (con la excepción de una). En las letras, Ocean busca, desea y/o atesora algo: un beso, una noche, una memoria. La fusión de Dancehall, Reggae, Reggaetón, RnB y otros sonidos urbanos y caribeños, complementan la voz levemente rasposa del cantautor para hacer de 54+1 el soundtrack del regreso a casa, de madrugada, después de una fiesta cuando la adrenalina va disminuyendo y comienza la introspección.

26. Sabrina Claudio – Truth I

Es un poco complicado definir qué es lo que transmite la música de Sabrina, pero podemos decir que ella se acerca al significado de paz. No tiene miedo de los destellos de melancolía (“Truth Is” y “Take One To The Head”), plasma en letras y en sonidos suaves todo lo que necesitas escuchar (“Rumors” y “The Problem With You”). Este álbum, el de su debut, refleja mucha intimidad y sentimiento pero, a su vez, tiene matices interesantes que te hacen querer seguir escuchándola.

25. Mark Ronson – Late Night Feelings

Los pensamientos nocturnos de una mente que sufre por un corazón roto. Ronson comenzó a crear su nuevo álbum con la idea de hacer temas divertidos para dejar atrás las consecuencias de su divorcio, pero las emociones hicieron de las suyas y no lo dejaron crear otro tipo de música que no fuese de sentimientos heridos. Late Night Feelings (Sony Music UK) cuenta con 10 vocalistas, todas mujeres, que transmitieron sus amores fallidos a través de cada una de sus intervenciones. Escuchar a YEBBA, entre entonación y sollozo, cantar, “cuando te fuiste, la luz de luna se apoderó del día”, es un boleto en vuelo directo a Villa Lágrimas.

24. Kanye West – Jesus Is King

Dejando las controversias a un lado, JESUS IS KING (GOOD Music/Def Jam) es el álbum más alegre de Kanye West desde Graduation (2007). Aparte del concepto Góspel no es un álbum cohesivo en cuanto a sonido, pero individualmente las canciones se escuchan creadas con pasión, como que Kanye realmente cree en su mensaje. “Follow God” es un throwback al Ye de mediados de los años 2000, que cambió la historia con samples de clásicos del Soul. El productor mantuvo su reputación de honestidad y a través del álbum explicó, sin filtros, su comportamiento del último par de años y cómo lo ayudó la religión: “me teñí el cabello por cada vez que pude haber muerto, pero sobreviví, y eso fue por Dios” (“On God”).

23. Chris Brown – Indigo

RnB, Soul, Trap, Bounce de Nueva Orleans. Hay muchos ritmos esparcidos en el ambicioso álbum de Breezy, infame por la extensa duración de sus materiales discográficos. Esta vez nadie pudo quejarse, ya que hay para todos los gustos siempre que quieras bailar o hacer bebés. El pegadizo y agradable RnB-Pop de “Undecided” refresca el porqué Chris sigue con una carrera estable, pese a su controvertido historial, mientras que “No Guidance” nos hace sentir que perdimos años de música maravillosa por culpa de su enemistad con Drake.

22. Anitta – Kisses

¿Qué son los besos para ti? No es una pregunta que te hace Anitta, pero te hace saber que lo es todo. Jugando con distintos géneros, impone su feminidad y sexualidad para señalar que eso, en vez de hacerla débil y manipulable, la vuelve superior. La oriunda de Brasil no tiene que decir que es sexy para que lo sepas, pero Kisses (Warner Music Brasil) es un recordatorio. Canciones como “Banana” y “Onda Diferente” dan una probada de Funk Carioca, mientras que “Rosa” y “Poquito” son el lado seductoramente íntimo del tracklist.

21. Skepta – Ignorance Is Bliss

El londinense eliminó la app de Instagram y cambió su número de teléfono para alejarse de distracciones y poder crear Ignorance Is Bliss (Boy Better Know). Necesitaba el enfoque, pues las expectativas estaban tan altas como el cielo debido a su lanzamiento interior, Konnichiwa (2018), el álbum que lo hizo la referencia del Grime ante el mundo. Ignorance Is Bliss terminó siendo una secuela de Konnichiwa, y aunque no representó un cambio creativo de parte de Skepta, fue un lanzamiento sólido y de alta calidad. La diversidad de sonidos te mantiene con los oídos atentos, desde la electrónica “Love Me Not” hasta el bombo y caja de “Love Me Not”. Liricalmente, Skepta brilla en “Bullet from a Gun”, un track emotivo en el que se regodea en el amor de sus padres y el de su hija, y arremete contra los traidores.

20. Gallant – Sweet Insomnia

Gallant aprendió a cantar con la música de Usher, y se empoderó artísticamente haciendo uso de su falsete, gracias a sus otros ídolos, Maxwell y Ne-Yo. Literalmente puedes escuchar a Usher o a Ne-Yo cantando “Paper Tulips”, uno de los mejores temas del disco. La inspiración de Sweet Insomnia (Mind of a Genius Records/Warner Records) fue el insomnio que sufre el cantautor, lo que lo hizo desarrollar una visión agridulce de la vida. En “Sharpest Edges” hace una pregunta simple, pero que evoca una impresión poderosa, y define a la mujer de la que habla: “eso que tienes en los labios, ¿es labial o sangre?”. Gallant es el heredero de generaciones pasadas de RnB contemporáneo, de los pocos de la escena actual que no toca el Trap. Sweet Insomnia nació para quienes quieren escuchar RnB de finales de los años 90 y mediados de los años 2000, hecho hoy.

19. Farruko – Gangalee

Hay que admirar el valor de Farruko, por siempre estar dispuesto a reinventarse y renovarse, en base a las tendencias. Habiendo dicho eso, no hay duda de que su fuerte y mejor arma es el Reggae. El jefe de Carbon Fiber Music lo entendió, y nos entregó Gangalee (Sony Music Latin), el mejor álbum de su carrera (hasta ahora). Curiosamente, surgió en el momento más complicado de la vida de Farru, quien enfrenta cargos por contrabando de dinero. Dicen que los grandes no se quiebran ante la presión, y que en cambio, se lucen cuando están contra las cuerdas. Después de 22 canciones, un sample de “Bandolero”, el regreso de Don Omar, auto-tune bien usado y una producción impecable, Farruko aclaró que, sin importar lo que digan los titulares mediáticos, su nombre merece estar allá arriba, entre los referentes.

18. James – Assume Form

De entrada, Assume Form (Polydor Records/Universal) te hace escuchar con cuidado. En su track epónimo de introducción, James expone su sensibilidad inspirado por su relación con la actriz Jameela Jamil, desechando así las corazas que parece exigir la cultura masculina alrededor del corazón: “simplemente caeré y estaré debajo de ella, seré tocable, seré accesible”. El compositor abraza su famosa pasión por el hip-hop, aceptando ayuda de Travis Scott, Metro Boomin y un verso histórico de André 3000, además de contar con la presencia de otra egresada de la escuela de los experimentos musicales, la Rosalía.

17. Lucky Daye – Painted

Es momento de agradecerle a Nicki Minaj por aconsejarle a Lucky que lanzara su música en “pequeñas dosis”, para que así (finalmente) pudiésemos escuchar este álbum que, por momentos, te hace sentir en una noche de música Disco de los años 80 (“Late Night”), y en un elegante bar observando a una banda tocar en un pequeño escenario (“Extra”). Painted (Keep Cool/RCA Records) tiene momentos muy provocativos, ejemplificado en la sensualidad de “Try Your Fire” y “Karma”, su versión del clásico de Ginuwine, “Pony”.

16. EARTHGANG – Mirrorland

No hay nada más distinto y único en esta lista que Mirrorland (Dreamville/Interscope) de EARTHGANG, los herederos espirituales de OutKast, que no quieren dicho título. Y aunque Doctor Dut rapea en “Bank” que “lo único que sé es que esto no es (SpottieOttieDopaliscious)”, el verso de Johnny Venus en “Stuck” está enormemente influenciado por el flow de André. Las decisiones artísticas del dúo, perteneciente al sello Dreamville de J. Cole, son clase aparte, y Mirrorland posee una esencia groovy, con punchlines irreverentes, referencias a Beyoncé, y consejos valiosos como: “que un negro compre una camiseta tuya, no significa que está en tu equipo; a medida que maduras, decide quién es digno de la presencia que mantienes” (“This Side”).

15. Natti Natasha – ilumiNATTI

ilumiNATTI (Pina Records/Sony Music Latin) fue la culminación de la llegada oficial de Natti Natasha a las grandes ligas, tras pasar unos años a la deriva y luego comenzar a pegar hit tras hit. Los sonidos modernos y futuristas de “Pa’ Mala Yo”, “Me Gusta” y “Lamento Tu Pérdida”, son balanceados con las bachatas “Quién Sabe” y “Soy Mía”. La sorpresa del disco fue “Oh Daddy”, que sampleó la canción de 1958, “Donna”, original de Ritchie Valens. Asimismo, fue una declaración del poder individual de la dominicana, y de su confianza en la escena femenina pues las únicas invitadas fueron Anitta y Kany García.

14. Chase Atlantic – Phases

“En el espacio, nadie puede oírte gritar”, fue la icónica frase de promoción de la película ‘Alien’ (1979). El intro de PHASES (MDDN/BMG) es un conteo regresivo de un lanzamiento espacial, con el cual, el trío Chase Atlantic abre el disco que crearon aislados en su casa de la infancia, en Australia. La soledad, ansiedad y la salud mental en general, son temas recurrentes en este material discográfico de Pop alternativo. “No quiero ir afuera, no me gusta la oscuridad” (“I Don’t Like Darkness”); “canción triste, historia triste con un historial de abuso” (“Stuckinmybrain”); “nadie me dijo que estaría solo cuando fuese famoso” (“ANGELS”). Conceptos sensibles y peligrosos, pero sobre todo, temas de la vida real que los australianos develan con Phases.

13. Summer Walker – Over It

Summer arrasó con el 2019, convirtiéndose en la cara fresca del RnB femenino, y rompiendo récords de Beyoncé. Over It (LVRN/Interscope) es la antítesis de su personalidad retraída y ansiosa. Es una declaración abierta sobre el empoderamiento femenino, que las mujeres pueden cometer errores y estar en relaciones tóxicas, sin tener que sentirse avergonzadas al respecto. Encima de la fina producción de London on da Track, Walker expone su humanidad reconociendo que “tal vez sea una zorra” en “Just Might”, porque prefiere estar sin compromisos con un sugar daddy o un traficante de drogas que seguir desgastando sus emociones intentando una relación formal.

12. Rick Ross – Port of Miami 2

El ‘Boss’ siempre ha sido elogiado por su buena elección de beats, pero en Port of Miami 2 (Epic Records/Sony Music) abusó de sus dotes. Las opulentas producciones te transportan a una gran mansión con candelabros en el techo, carros de edición limitada en el garaje, mientras una cadena pesada de oro y diamantes cuelga de tu pecho. La voz de Ross se añejó, lo que lo hace sonar -más que nunca- como un kingpin. “Summer Reign” y “Fascinated” literalmente te hacen sentir apenado por no ser millonario. Rap de lujo.

11. Michael Kiwanuka – KIWANUKA

Para las almas retro, existe el Soul de Michael Kiwanuka grabado con instrumentos en vivo. KIWANUKA (Polydor/Universal) fue un lanzamiento maduro y complejo de parte del británico de 32 años, hecho para adultos y para que los no adultos aprendan a lidiar con el amor de forma madura. Porque si el álbum nos enseña algo es que lo bonito y lo feo del amor no deja de ocurrir a medida que sumas años a tu vida, lo único que cambia es tu forma de lidiar con ello. “He sido aturdido, mi orgullo está perdido, fue mi error, supongo que avanzaré”, y así, se cae y se levanta Michael en una sola frase. Lejos de baladas la joya de KIWANUKA es “Hero”, un debate sobre las muertes por una causa y qué significan.

10. Maluma – 11:11

Que no te confundan las grandes apariciones Pop de Madonna, Ricky Martin y Ty Dolla $ign, 11:11 (Sony Music Latin) fue el regreso triunfal del Maluma de la era pretty boy, dirty boy, baby. Perreo del niño lindo de Medellín que quiere y puede (“Déjale Saber”, “11 PM”), pero que maduró lo suficiente para entender que las mujeres tienen tanto poder de decisión como los hombres (“HP”, “Puesto Pa’ Ti”). Maluma va perfeccionando su fórmula, álbum a álbum: mucho del reggaetón que ama con varias colaboraciones de alto perfil para profundizar su estatus de figura pop, y un tema para hacer gala de la evolución de su rango vocal. Fluye natural en “Dinero Tiene Cualquiera”, guiado por violines, piano y guitarra, y cantando sobre el amor más allá de lo material.

9. Lizzo – Cuz I Love You

Lizzo nos ama y solo quiere que todos nos sintamos bien con nosotros mismos. Por eso el título del álbum es “porque te amo”, refiriéndose a ella misma y al público. “Eso es genial bebé, y tú también lo eres”; “me casaré conmigo misma algún día”; “a veces necesitas llorar”; y otras frases motivacionales que están esparcidas en el debut de la diva en un major label. La mayor parte del álbum es diversión MP y amor propio, pero hay espacio para la sensualidad en “Lingerie” y el movimiento de traseros con “Tempo”.

8. Ariana Grande – Thank U, Next

La carga emocional de thank u, next (Republic Records/Universal) es pesada, habiendo nacido en uno de los momentos más desgraciados de la vida de Ari. De hecho, nunca ha cantado “ghostin” en vivo, canción que trata sobre el complicado momento que vivían Grande y su entonces prometido, Pete Davidson debido a la muerte del ex de la cantante, Mac Miller. “Aunque preferiría que él estuviera aquí, no quiero que eso viva en tu mente”, cantó adolorida. Sin tratar de sonar cliché, thank u, next es un sube y baja de emociones, de la codependiente “needy”, al maduro sencillo epónimo.

7. Post Malone – Hollywood’s Bleeding

Malone rompió un récord que estuvo a nombre de Michael Jackson durante 34 años, en el 2018. Esta vez, en el intro y canción epónima de Hollywood’s Bleeding (Republic Records/Universal), interpoló el ritmo del coro de “They Don’t Care About Us” de Jackson. Vaya forma de rendir honores al pasado. No es coincidencia que el álbum esté enfocado en mostrarnos el lado desalmado de Hollywood y el showbiz en general, ese que hizo añicos a MJ y a otras celebridades. En el mismo intro, Post canta “parece que morir joven es un honor” en medio de una era musical donde los Mac Miller, Lil Peep y Juice WRLD, con estilos de vidas desenfrenados, fugaces y letales, hacen que el infame Club de los 27 parezca un grupo de veteranos. Posty reconoce que podría ser su turno en cualquier momento, y Hollywood’s Bleeding es la realización de su propia mortalidad. Además, unió a Ozzy Osbourne y a Travis Scott en una misma canción. Cosa de leyendas.

6. Cultura Profética – Sobrevolando

Nueve años tuvieron que pasar para escuchar un disco nuevo de Cultura. Durante todo este tiempo, Willy y compañía presenciaron cómo, a su juicio, “la industria musical y los intereses neoliberales” nos “abrumaron” con canciones “sin substancia”. Así que pusieron manos a la obra, contactaron a nuevos ingenieros de sonido, abandonaron las herramientas digitales (como Pro Tools), y crearon 15 canciones que apuntan a la sensibilidad y humanidad de la audiencia. “Ten valor, hay lecciones que se aprenden con dolor”, entonó el vocalista en el tema “Ten Valor”, haciendo un paréntesis en un ambiente social actual donde la autocondescendencia es ley.

5. Khalid – Free Spirit

El joven príncipe del RnB/Pop continúa estableciendo su legado de música sensible y un tanto inocente. A diferencia de Suncity (2018), el EP con el que Khalid nos dio un paseo sonoro por la luminosidad de su natal El Paso, Texas, Free Spirit (RCA Records/Sony Music) hace la noche suya. El álbum nos cuenta un secreto: aunque el tejano es un espíritu libre de negatividad, no puede escapar de las ataduras del amor. El proyecto es un relato de las fases de una relación -dividido en 17 canciones- donde Khalid pasa de cantar que “nada se siente mejor que esto” (“Better”), a sufrir por las “mentiras tras mentiras del falso amor” (“Outta My Head”).

4. Billie Eilish – When We All Fall Asleep, Where Do We Go?

El epítome de la música de -pero no exclusiva para- adolescentes, en el mejor sentido del término. Billie transmite lo que significa dicho lapso de la vida: creatividad sinfín, cambios de humor, enamoramientos, y dolor para regalar. Incluso está esa sensación de sentirse en la cima del mundo. En “you should see me in a crown” proclama que “voy a apoderarme de este pueblo cualquiera, mírame hacerlos reverenciarme, uno a uno”. El elemento más amargo del proyecto es que es un recordatorio de que Eilish es simplemente una chica, una muchacha, una jovencita que está viendo a sus amigos morir por la adicción a pastillas, a sustancias ilícitas y otras tragedias. En “xanny”, cuenta que sus amigos se la pasan demasiado drogados con Xanax como para asustarse por estar al borde de la muerte. Incluyó una canción llamada “bury a friend” o “enterrar a un amigo”, donde expresa sus problemas con la depresión agravada por la muerte de allegados como XXXTENTACION.

3. J Balvin & Bad Bunny – Oasis

J Balvin nació el 7 de mayo de 1985, en Medellín, Colombia. Bad Bunny llegó al mundo el 10 de marzo de 1994, en Almirante Sur, Puerto Rico. Apartados por el tiempo y miles de kilómetros, tienen en común que el Reggaetón les dio un propósito en la vida. Ellos devolvieron el favor al género urbano con OASIS (Universal Music Latino), y se encargaron de alcanzar el estándar de calidad que, respectivamente, establecieron con X100PRE y Vibras, en el 2018. El álbum colaborativo fue un proyecto cerrado, desde la corta duración digna de un EP hasta el personal involucrado. La producción fue mayormente manejada por los favoritos de cada uno, Tainy y Sky Rompiendo, mientras que los videos fueron dirigidos por Colin Tilley. Normalmente sería complicado elegir un highlight de un proyecto tan formidable y sobresaliente, pero en este caso, el promisorio productor aliado de Amenazzy, Nicael se robó el show con “La Canción”. En el mismo tema, Bunny lanzó uno de los mejores versos de su trayectoria: sencillo, directo al grano, honesto y emotivo. El sonido de OASIS está más inclinado al Reggaetón chill de Balvin, pero Tainy definitivamente estaba oyendo “The Way I Am” de Eminem antes de producir “Yo Le Llego”. Fun fact: “The Way I Am” tuvo un remix con Marilyn Manson, a quienes ‘El Conejo Malo’ y Balvin parecen hacer tributo con el vídeo de “Cuidao’ Por Ahí”.

2. Anderson .Paak – Ventura

Funk-tástico y Soul-blime, porque tienes que inventar palabras para describir la indescriptible experiencia de escuchar Ventura (Aftermath), el álbum que estrenaría el verano si pudiera cantar. Las percusiones, los acordes de guitarra y bajo, las tonadas de piano, la voz de Anderson… Se trata de la belleza de la música. Es una mezcla de Earth, Wind & Fire y A Tribe Called Quest, un poco del sonido Motown con pizcas del legendario estilo de J Dilla. El emotivo cierre de Ventura, “What Can We Do?” contiene voces inéditas del difunto Nate Dogg, el predecesor de Paak en cuanto a G-Funk y Soul inclinado al Rap angelino. Una verdadera maestra de parte de uno de los mejores artistas vivos.

1. Burna Boy – African Giant

El ‘gigante africano’ se presentó oficialmente a gran escala, con nominación a un Grammy incluida, para abrir las puertas de una década que aparentemente seguirá el ritmo del Afrobeat. A través de 19 temas, Burna Boy hace gala de una naturalidad artística que simplemente te hace sentir que viene del corazón. Su relato sobre la creación del tema “Anybody” es el ejemplo de lo orgánico del álbum: “Peter Jay simplemente hizo el beat, y yo simplemente hice la canción. No hay ciencia, ¿me entiendes? Simplemente me sentía así”. African Giant (Atlantic Records/Warner Music) rompe con el estereotipo de que el Afrobeat es música de baile y nada más. “Wetin Man Go Do” se trata de lo que puede hacer un hombre para lidiar con la pobreza en Nigeria. La canción que le sigue es “Dangote”, llamada así por el hombre más rico de África, Aliko Dangote. Una paradoja intencional de parte de Burna, cuya visión artística lo ayudó a elegir artistas invitados con los que logró una química rica, en especial Jorja Smith y Future.