CAMILO | Fotografía cortesía de Sony Music Spain

De visita por España para promocionar su single “Tutu” (más de 100 mill. de escuchas en Spotify en menos de dos meses), Camilo Echeverry (1994, Medellín) llega un poco mermado físicamente con la ‘pata chula’ (va en muletas). Una inesperada lesión que no le ha impedido viajar y tampoco ha mermado su humor ni ese carácter tan cercano del que suele hacer gala y que pudimos comprobar en el tú a tú. Es evidente que el cantautor colombiano está pasando por uno de sus mejores momentos personales -se casa el próximo año con su pareja Eva Luna- y en lo profesional tampoco se puede quejar; su música se escucha cada vez más y más. Hasta la mismísima Shakira, a la que admira profundamente desde que era pequeño, se ha dejado contagiar por ese ingenioso juego de palabras en forma de estribillo. “Tú, tú, nadie como tú, tú, no hay un sustitutu….”.

 

UMOMAG.com: Lo primero, ¿cómo va esa pierna? ¿Qué te ha pasado?

Camilo: Anoche estaba jugando al fútbol y de la manera más tonta se me torció el tobillo (esguince). Fui a la clínica, me miraron y no había nada óseo. Me pusieron esta cosita (señala una especie de férula) y a tomar antiinflamatorios y ya. Duele porque está como súper inestable y no tengo movilidad (lo tiene muy hinchado). Tengo para 15 días con las muletas.

UMOMAG: Eres un parcero atípico. Tienes más pinta de italiano o europeo que de colombiano, con ese look estilo bohemio y el bigote. ¿Desde cuándo lo llevas?

C: Me lo dejé hace 3-4 años. En realidad, un día lo hice porque estuve durante un mes encerrado escribiendo, me dejé la barba y no me afeité. Se me puso el bigote así (me los puse hacia arriba), me tomé una foto y subí al Instagram y dije “vean muy nuevo look, jaja”. Pensé, “lo pongo, la gente se ríe y me lo quito”. Cuando lo subí la gente lo aborreció y lo que me escribían era “que cosa tan horrible, te volviste loco, voy a dejar de seguirte, te odio…” Mensajes súper carnívoros. Me generó tanta impresión que dije “me lo dejo” y que sea como un filtro. El que me esté siguiendo por cómo me veo que se vaya para su casa (risas).

UMOMAG: De pequeño participaste y ganaste un talent show en tu país (‘Factor XS’). ¿Te ves como jurado algún día?

C: Capaz y me contradigo en un par de meses, pero en este momento no me siento en la posición de juzgar, dar consejos, decir quién vale o no como intérprete… Y habiendo estado al otro lado, entiendo lo sagrado que es para cada persona que está participando. La movilización interna que hay dentro de cada persona que está soñando estando ahí y estar del otro lado diciendo quién sí quién no tiene la oportunidad me parece muy difícil. En este momento no está en mis planes, por ahora.


UMOMAG: Los cantautores están ganando protagonismo en la música latina actual. ¿A qué crees que se debe?

C: Está habiendo un cambio muy interesante. Una nueva generación de gente que -aún en el sonido de lo que está pasando con la música latina- hay un nuevo sentir de cantautores desde otro lugar. Una mutación de la figura del cantautor, pero un renacer también de ese lugar desde la protección de la canción. Me gusta pensar que ahorita hay espacio para artistas como yo. En mi caso, yo canto porque quiero cantar lo que escribí. Salir a cantar para mí es hijo de mi oficio autoral. Entonces me encanta que haya espacio para cantautores honestos como yo. Me gusta pensar que viene una oleada interesante de eso, y cada vez más.

UMOMAG: ¿Que haya gente que te tache de ‘cursi’ es algo que te molesta?

C: No, para nada. Un artista tiene que ser honesto, eso sin duda. Yo necesito desnudarme frente a lo que estoy haciendo. Soy una persona absolutamente enamorada de una cantidad de cosas. Mi vida entera gira alrededor de lo tremendamente enamorado que estoy de mi novia, de lo absolutamente enamorado que estoy de lo que genera mi música en la vida de las personas. Llegar a un aeropuerto y ver que hay 20 niñas esperándome como hoy cuando llegamos a Madrid, veía eso y decía “esta vaina es sagrada”. No tengo otra manera. Me puedo poner los lentes oscuros y decirle a un seguridad “uy hermano, ayúdame a llegar al carro”. Pero en realidad lo que quiero es salir, darles un abrazo y decirles “gracias por estar acá”. Y si eso es ser cursi, prefiero serlo y que me tilden de lo que sea, siendo honesto, a que me celebren una cosa que no soy.

UMOMAG: ¿Cuál es el lugar más raro en el que has tocado la guitarra?

C: Déjame pensar… Estuve un tiempo en Bogotá haciendo un proyecto con unos amigos que nunca lo compartimos con nadie ni nada. Nos íbamos con la guitarra a lugares ‘secretos’, así rápidos, sin avisar a nadie. Nos poníamos, por ejemplo, debajo de un puente que se llama la 134 con séptima o tocábamos a la salida de los centros comerciales. Después, con el dinero que recogíamos, comprábamos pizzas y nos las comíamos con venezolanos recién llegados al país, con gente sin hogar… Y ahí tuvimos una experiencia súper bonita. Cantando dentro de los TransMilenio (autobuses). Mi amigo con el cajón y yo con la guitarra. Fue un momento en el que yo todavía estaba teniendo carrera y la gente sabía quién era, pero me causaba cierta adrenalina montarme sin avisar. La guitarra es mi lugar feliz. Va siempre conmigo porque es una extensión mía.


UMOMAG: ¿Y se pone celosa Eva Luna?

C: Se pone más celosa Eva de mi guitarra que mi guitarra de Eva. Ahora paso más tiempo con Eva Luna que con la guitarra.

UMOMAG: Precisamente con quien también viajas a todas partes es con Eva, sois inseparables.

C: Lo que me pasa con Eva Luna es que con ella descubrí un lado del amor que no conocía, la codependencia desde el lado más saludable de la palabra. Hay partes de mi vida que hoy no concibo sin las potencias de ella y sé que ella descansa también en potencias mías para abordar la vida de ciertas maneras. Y ese apoyo es muy bonito. Siento que ella es parte de lo que yo soy y me siento parte de ella también. Afrontar la vida juntos, soñar juntos, planear juntos… Yo estoy “flipando” como dicen ustedes con ella. Descubrí de nuevo el amor con ella.

UMOMAG: ¿Y cómo lleváis los preparativos de la boda?

C: Ayer justo, antes de montarnos en el avión para acá, lo último que hicimos fue los testing de la comida de la boda. Yo nunca soñé con casarme, pero con ella lo soñé. Pero Eva sí lo sueña desde que era chiquitita, entonces tiene clarísimo todo. Sabe de qué color va ir el centro del ramo, cómo van a ir vestidos los niñitos que van a llevar los anillos… Lo sabe todo. Cada detalle para ella está siendo una súper producción.

CON MAU & RICKY ENCONTRÉ GRAN PARTE DE MI SONIDO Y ME ENCANTA, Y ME CUELGO AL HOMBRO LA MEDALLA DE SABER QUE EL SONIDO DE ELLOS LO ENCONTRAMOS JUNTOS TAMBIÉN”

 

CAMILO | Fotografía cortesía de Sony Music Spain

UMOMAG: En “Tutu”, tu último single, os habéis unidos dos generaciones como sois Pedro Capó (38) y tú (25). ¿Cómo surgió la idea de ese juego de palabras?

C: Surgió desde la sonoridad. Cuando escribo soy una persona que busca que la letra persiga a la melodía. Y me acuerdo que cuando estábamos escribiendo siempre estaba la sonoridad de “Tutu, nadie como tutu…”. Quería que fuera de esa manera y se escribió solita. Hay unas canciones que requieren tan poco esfuerzo y esta es una de ellas. Pedro es un artista al que admiro desde hace muchísimos años y él lo sabía; nos habíamos encontrado en los Grammy del año pasado y se lo dije “hermano, yo definitivamente soy fan tuyo” e intercambiamos números. Cuando tenía esta canción, le escribí por WhatsApp y le dije “tienes que escuchar esto, dime si te causa ilusión y si es así grabémosla juntos”. A los tres días la había grabado. Todavía no me lo creo cuando veo la portada de “Tutu” y salgo a su lado, sabiendo que yo he cantado un coro de una canción suya que se llamaba “Vamos a Huir”. Darme cuenta que después de eso estamos compartiendo en una canción juntos y que la canción está logrando lo que está logrando, no me lo puedo creer. Estoy como un niño chico estrenando bicicleta.

UMOMAG: Eres además co-autor de temas como “Sin Pijama”, “Mi Mala” o “Ya No Tiene Novio”. Lo de escribir para otros se te da bastante bien por lo que se ve.

C: He conocido tantísimos amigos desde el oficio autoral. Y la verdad es que ha sido muy interesante porque es un juego no sólo autoral sino actoral. Es casi como jugar a ser otro artista. “Sin Pijama” es una canción tan diferente a lo que soy yo, a lo que escribiría y cantaría, pero poder jugar por un momento a tener ese sentir fue muy divertido. Es más fácil escribir para otros que para mí porque juzgo menos lo que estoy escribiendo, me hago menos preguntas, me libero más. En cambio, cuando es para mí me pongo clínico, como que mi ego se mete… Ayudándole a otros artistas a encontrar su sonido desbloquee cosas de mi sonido que no sabía que también tenía bloqueadas.


UMOMAG: ¿Vas a cambiar la bandeja paisa por el cocido madrileño y la gastronomía española estos días?

C: No sé si será hoy recién llegado, pero de pronto mañana o pasado me dio la oportunidad (risas). Pero me quedan por probar muchas cosas de la cocina de ustedes, muchas. Quiero volver a comer una tortilla que tenía como cebolla caramelizada, era medio dulce. Me la quiero comer ahora mismo, ya, a esta hora.

UMOMAG: ¿Cómo es tu relación con Mau & Ricky? ¿Cuándo dejasteis de ser unos ‘desconocidos’?

C: Ellos son mis hermanos. Cuando empecé a salir con Eva Luna me acuerdo que ellos eran mis cuñados, los hermanos de mi novia y la relación era así. Nos llevábamos muy bien, pero eran solo mis cuñados. Y cuando empezamos a escribir definitivamente la música nos hizo hermanos y mejores amigos. Recuerdo un día que tuvimos una conversación, llegaron Mau y Ricky y le dijeron a Eva Luna “si llegas a terminar con Camilo, queremos que sepas que vamos a seguir trabajando con él y que va a seguir siendo nuestro mejor amigo”. Para mí ellos son como una relación independiente. Con ellos encontré gran parte de mi sonido y me encanta, y me cuelgo al hombro la medalla de saber que el sonido de ellos lo encontramos juntos también. Lo he dicho siempre, yo les debo a ellos y a Ricardo (Montaner) todo lo que está pasando en mi carrera, producto de una generosidad y un sembrar de cosas preciosas de ellos en mi vida. Y necesito recordármelo todo el tiempo porque a uno se le olvidan esas vainas y pierdes el agradecimiento, pero espero que no me pase eso nunca.

UMOMAG: Lo de estar delante de la cámara se os da muy bien a todos. ¿Para cuándo un reality show de los Montaner al estilo de ‘Las Kardashian’?

C: Lo estamos organizando. Subimos hace un par de días a YouTube como un teaser de algo que estábamos trabajando y estuvo interesante. En uno de nuestros últimos viajes, el que hicimos a Grecia y que estábamos todos (Eva, Ricardo, Malena…), las cosas que pasan en ese tipo de viajes yo siento que la gente se divertiría mucho viéndolo. Y es una vida muy inusual porque es muy particular que estemos todos de gira, viajando cada uno con sus proyectos logrando cosas increíbles, entonces cuando estamos juntos es un vacilón muy interesante. Siento que podríamos sembrar cosas interesantes ahí.


UMOMAG: ¿Ya te has recuperado del shock de ver a Shakira cantando “Tutu” en su Instagram? ¿Para cuándo la colaboración? O incluso remix de la canción.

C: Todavía no (risas). No lo proceso. Lo posteó es su Instagram y yo lo reposteé obviamente. Cuando era chiquito el primer casete que tuve, que me regalaron, fue ¿Dónde están los ladrones? de Shakira. Y ella para mí desde entonces pasó a ser esta semi diosa inalcanzable. Cuando ella subió este vídeo yo me quería descoser, se me soltaron los botones así solos. Muy fuerte.

Imagínate lo que sería un remix con ella, me vuelvo loco (risas).

UMOMAG: Y tienes un parecido bastante razonable con el jugador español de baloncesto Ricky Rubio, que está en la NBA. ¿Te suena?

C: Ni idea, a verlo… (le enseñamos su perfil de Instagram). Más guapo él que yo, vamos a dejar eso claro de una vez. Lo único que le falta es el bigote (risas).