Cover Story Digital, NOVIEMBRE 2018
Texto: J RIVERA
Fotografías:  PHILIP HARRIS (@pharrisdesigns)

“Yeah, is fuckin’ freezy”. Así empieza nuestra entrevista con la cantante y compositora canadiense de origen colombiano Jessie Reyez (1991, Toronto), quien pasa unos días en su casa de Toronto antes de iniciar una nueva gira por Estados Unidos que la mantendrá en la carretera hasta principios del mes de diciembre. 31 conciertos en ciudades tan emblemáticas como Nueva York (las entradas se vendieron en menos de una hora), Los Ángeles (dos sold outs), Miami, Washington DC, Detroit…y tres fechas en Canadá. El motivo de la gira es la presentación de su segundo EP Being Human in Public (FMLY/Island Records). Jessie admite que está algo resfriada y tiene la voz un poco tomada (tose de vez en cuando). Su español es de lo más fluido y es que, aunque nació y se crió en Toronto tiene sangre ‘recolombiana’. Sus padres son de Cali, allá se conocieron. Ellos migraron a Canadá en busca de un futuro mejor y la tuvieron a ella. “La primera vez que fui a Colombia tendría como 10-11 añitos y después pasé mucho tiempo sin ir, y hace como 2 o 3 años se dio una oportunidad para poder filmar un vídeo allá con una canción que tengo que se llama ‘Great One’. Esa canción trata de mis padres y de Dios. La incluimos en el primer EP (Kiddo). Hicimos el vídeo en Cali y ahora estoy yendo allá como cada ocho meses”, confiesa.

 

La historia de Jessie es la de una joven de herencia latina que ha tenido que luchar con todo para cumplir su sueño de convertirse en artista y que su voz sea escuchada, algo que muchos no consiguen o simplemente se quedan por el camino. Lo que siempre tuvo claro es que quería hacer música, y eso le ha salvado en los peores momentos. Cuando era pequeña estaba aumentado su agenda de contactos en Toronto y conociendo diferentes productores. Yo trabajaba con amigos, entonces uno cuando trabaja con gente cercana le va un poco más rápido. Pero cuando uno no está haciendo lo que le apasiona, no sé, es difícil encontrar felicidad”. Fue entonces cuando se marchó sola a Miami. Era como empezar de nuevo. Estaba tratando de encontrar a otra gente que también le gustara la música y quisieran trabajar. Y por ahí, de cuando en cuando encontraba a gente, pero no era así constantemente como en Toronto y entonces estaba bien frustrada”, afirma. Una llamada a su amigo, el productor canadiense Doc McKinney, le hizo cambiar el mood por completo. “Él me escuchó, yo me estaba quejando diciéndole que tenía que esperar a que los productores me mandaran pistas y que estaba harta de estar pidiéndole a la gente que se acelerase, que tuviera más verraquera. Y él me dijo ‘¿sabes qué Jessie?, tienes que hacer lo que puedas con lo que tengas cuando puedas. Cada oportunidad que te salga, cógela y haz lo que puedas’”.

La conversación con Doc le hizo reflexionar y darse cuenta de que los lamentos no sirven para nada y que tenía que pasar a la acción si realmente quería progresar con su música. Dicho y hecho. “Ese día llamé a un amigo, él tenía una cámara y filmamos un vídeo en la playa con una canción que yo ya tenía. Me fui a Facebook y se la mandé a todo el mundo; se la mandaba a quien fuera. Si veía a alguien que estaba involucrado de trabajar en radio o hacía música pues se la mandaba a ellos; se la mandé como a mil y pico personas”. La insistencia de Jessie obtuvo recompensa y un empresario (con quien sigue trabajando hoy en día) le respondió. “En aquel momento me dijo que ‘el vídeo no le gustaba, pero que la canción estaba chévere’. Nos volvimos amigos y me dijo que había un programa en Toronto llamado de ‘Remix Project’ para jóvenes que no tenían muchas oportunidades para seguir adelante en la música y todo eso. Invitaban a mentores para hablar y también daban clases gratis de cómo hacer pistas con Pro Tools, Logic…”. Por aquel entonces trabajaba de camarera en un bar de Fort Lauderdale (conocida como la Venecia de América) para pagar las facturas y le pidió a su jefe que la dejara ir a Toronto para presentarse a la audición. “Me llevó dos días encontrar un billete súper barato con Speed Airlines por 50 dólares. Me vine a Toronto, hice la audición, regresé a Miami, a Fort Lauderdale y trabajé aún más. Estaba ganando mi plata y como a la semanita me dijeron que me habían aceptado”, explica.

“GRACIAS A DIOS YO PUEDO VIVIR EN PAZ CON EL PASADO. PERO LAS EMOCIONES SON COMO TENERLAS EN UNA BOTELLA, AUNQUE YO ESTE BIEN Y PUEDA VIVIR Y TENGA BIEN EL CORAZÓN ES COMO IR A UNA LIBRERÍA Y EN LA LIBRERÍA HAY BOTELLITAS QUE TIENEN LÍQUIDO DE MEMORIA Y CUANDO YO QUIERO ESCRIBIR UNA CANCIÓN ABRO ESE LÍQUIDO Y ME LO TOMO Y AHÍ ESTÁ EL RECUERDO, Y AHÍ VUELVO A REVIVIR LA RABIA Y SALE UNA CANCIÓN”

 

Jessie Reyez recuerda aquellos momentos con cierta nostalgia consciente de que fue un punto de inflexión en su vida, que le hizo abrir los ojos, madurar y darse cuenta realmente que si uno trabaja duro y pone todo su empeño en algo al final consigue lo que se proponga sin importar lo que digan los demás. “Gracias a Dios por el trabajo de bartender (camarera) yo tenía un poquito de plata para poder sostenerme mientras estaba estudiando para poder enfocarme en la música y no tener que estar preocupada de ir al bar y todo eso. Yo guardé un poquito de plata de eso y le debo mucho a ese trabajo en Florida, muy agradecida de ese tiempo”. Además de aquel telefonazo de su buen amigo Doc, una canción del crooner americano BG The Chicago Kid llamada “Dream II” también le sirvió de gasolina y motivación durante aquella difícil etapa en Florida en la que ella tuvo que lidiar con sus miedos. “Estaba tratando por todos lados y no podía quebrar, no podía pegar la música en ese tiempo y estaba en mi apartamento escuchando la canción. Es muy bonita y trata de moverse, de no ser perezoso, estar alerta de las oportunidades que le llegan a uno, y buscarlas. Yo siento que escuché esa canción y se me abrieron los ojitos un poquito más. Me puse a acelerar”.

 

En este largo camino, Jessie ha tenido la gran suerte de contar con el apoyo de sus padres algo que no pueden decir todos los que se dedican al mundo del arte. Al principio su madre era algo más reacia. “Siempre me han dado ánimo. Mi mamá tenía un poquito de temor porque algunas veces en la industria de la música uno ve cosas oscuras, peligrosas. Siempre reza por mí y anda preocupada pero cuando estaba en el bar también me decía lo mismo”. Fue su padre quien le enseñó a tocar la guitarra. “Mi papá fue quien tenía la guitarra en la casa. No es algo que he tenido en cuenta o pensara mucho cuando era una niña. Pero el tener la guitarra en la casa me ayudó mucho y tener la oportunidad de cogerla cuando yo quería y ponerme a tocar en cualquier momento, eso fue una bendición. También tocábamos en la iglesia, con mi padre en el coche y todo eso. Tomaba clases en la iglesia con mi papá”, cuenta. Además de sus padres, ahora tiene un mánager (Byron Wilson), una publicista (Dana Meyerson) y hasta asistente personal. “Cada rato me pongo a pensar y me parece mentira que la vida haya cambiado tanto. Siento que uno debe ser consciente y estar agradecido todos los días por esta oportunidad, así uno lo aprecia más. Yo sé que soy muy afortunada de tener estas oportunidades, por eso debo trabajar más duro para no acostumbrarme. Cuando uno está muy relajado eso es peligroso, uno se olvida que esto es una bendición que no pasa siempre. Entonces acordarme de eso y tenerlo presente me ayuda a trabajar más duro.”

Sin la tristeza uno no apreciaría tanto la felicidad. Es imposible decir que alguien va a ser feliz toda la vida”

JESSIE REYEZ

“Figures” fue la canción con la que Reyez se dio a conocer oficialmente en el año 2016, y que se incluiría meses después en su aclamado primer EP Kiddo (editado en la primavera de 2017). Un tema muy especial para ella, grabado en formato acústico (voz y guitarra) con una tremenda carga emocional y que llegó a oídos del famoso presentador americano Jimmy Fallon quien no dudó en invitarla a cantar en su late night de la cadena NBC. “Es hasta rara porque es una canción bien triste. La escribí cuando estaba súper triste y ahora cuando estoy en los shows que la gente la está cantando… Yo canto, cierro los ojos y algunas veces me transporto al momento en que la escribí entonces ese dolor no se va, sigue allí. Al momento de abrir mis shows veo a un montón de gente cantando esas palabras que para mí fueron tan tristes. Es un momento lindo, pero bien raro porque es como tener la tristeza y la felicidad de lado a lado (y poder ver lo que están sintiendo)”. La manera tan masiva en la que las canciones de su primer proyecto conectaron con el público es algo con lo que había soñado desde pequeña. Como siempre lo has perseguido, pues yo la verdad no sabía cuándo iba a ser el momento. Cuando todo empezó a pasar yo estaba muy agradecida y muy feliz, pero como es lo que siempre he perseguido, es como tener dos perspectivas a la vez. Es como digo ‘yo de chiquita he perseguido eso’ entonces en algún momento lo espero, pero no sé cuándo iba a ser capaz de encontrar el camino y abrir la puerta.”

 

Escuchando su música uno piensa qué va a ser de Jessie cuando esté feliz o nuevamente enamorada, porque da la impresión que será muy diferente el tipo de música. “A mí me salen las canciones tristes porque cuando yo estoy triste siempre hago analogía que es como si estuviese comiendo algo que te hace daño y vomitas, no piensas que vas a vomitar. Si esto te hace daño tu cuerpo automáticamente te lo saca. Entonces eso para mí es cuando yo estoy triste, no pienso simplemente me sale. Y con la felicidad es como comerme un pastel rico no siento esa necesidad de sacármelo del cuerpo, por eso no tengo tantas canciones felices. Yo creo que decir qué pasara cuando esté feliz es un cuento de hadas (fairy tail) porque la vida no es así. Hasta cuando está feliz la… Sin la tristeza uno no apreciaría la felicidad tanto. Es imposible decir que alguien va a ser feliz toda la vida”. Cuando analizas sus letras y ves de lo que tratan se ve a una chica de 27 años que tiene las cosas muy claras, que sabe lo que quiere pero que no oculta sus sentimientos y emociones con canciones crudas y reales que han hecho que la gente haya conectado con ella desde el primer tema, mezclando géneros musicales como el R&B, hip-hop y Soul de una manera auténtica y única, con esa voz rasgada y dulce que en ocasiones recuerda a la de la desaparecida Amy Winehouse.

“Sola” es la primera canción que ha grabado íntegramente en español. Un tema muy íntimo en el que derrocha pasión y sentimiento y que ha querido incluir en este segundo EP Being Human in Public. Un regalo también para sus miles de fans latinos; México City es la segunda ciudad después de Londres (UK) desde donde más escuchan su música en las plataformas de streaming. “Me sentía muy personal, porque como mi primer idioma es el español; aprendí inglés a los 5 o 6 años en la escuela. Cuando hablo en español me siento como si estuviera comunicando en un nivel más íntimo, porque ese fue el idioma con el que yo me crié. Hasta el aire de la canción es más íntima, es algo cercano, algo solo, sin maquillaje, desnuda, sin nada de eso. Me sentía que ‘i was overdue’ y que estaba muy agradecida por la manera en la que la gente la recibió, particularmente porque para mí es algo más íntimo cuando hablo en español. Al haber nacido en Canadá yo siempre digo que es como si tuviera dos corazones, dos personas, porque estando en casa colombiana es el hogar de uno, eso es otro mundo, después apenas uno sale y es estar como en un entorno completamente diferente pero no en mí casa”.

“A MÍ ME PARECE QUE LA GENTE PUEDE SENTIR LO SINTÉTICO CUANDO ALGUIEN ESTÁ HABLANDO. ES COMO COMO CUANDO UNO HABLA CON ALGUIEN FALSO. ENTONCES SI ASÍ SOY YO Y LA MAYORÍA DE JÓVENES PARA QUE VOY A FINGIR LO QUE SOY. MEJOR SER HONESTO, ASÍ LE LLEGA MÁS A LA GENTE. CUANDO ESTOY HABLANDO CON ALGUIEN, SI LA PERSONA ES FALSA YO LO SÉ, UNO LO SIENTE, LO VE, LO SIENTE EN EL CORAZÓN SI LAS PALABRAS NO ESTÁN DE ACUERDO CON EL CORAZÓN DE LA PERSONA”

 

Junto a nombres tan reconocidos de la música latina como Daddy Yankee, Juan Luis Guerra o el mismísimo Julio Iglesias aparecía el de Jessie en “Un Vuelo a LA”, una de las canciones del último disco (Golden) del ‘Rey de la Bachata’. “El ex de un amigo de él (Romeo Santos) se la había mandado y él se la mostró a Romeo y dijo ‘wow’, pero él no vio la canción original sino un cover, una versión acústica que alguien había hecho de la canción y se la mostró a Romeo. Le gustó tanto que le buscó la original y me encontró a mí. Pasaron unos meses y como le había gustado mucho la canción quería trabajar conmigo. Nos juntamos en Nueva York y armamos la canción”. Tras su colaboración con Romeo vino la de Calvin Harris en “Hard To Love” -además de haber participado como compositora en los últimos éxitos del productor escocés “One Kiss” y “Promises”- y la más reciente con el legendario rapero Eminem por partida doble (“Good Guy”, “Nice Guy”) en su nuevo disco Kamikaze. Cuando la gente empieza a recordarme con los artistas que he trabajado me parece mentira. Me parece increíble. Siempre pienso que es una oportunidad bien chévere poder trabajar en la misma pieza que alguien así. Una de las cosas más bacanas que yo aprecio de poder hacer música todo el tiempo es poder trabajar con gente que yo considero ‘legends’ (leyendas) y poder estar en una pieza y volverme una esponja. Ver el proceso de otra persona, poder aprender y preguntar cosas. Es una oportunidad verraca”.

 

Lo que engancha de Jessie Reyez es esa autenticidad que tiene a la hora de hablar y de expresarse en sus canciones, sin ningún tipo de filtro. No ha tenido la necesidad de seguir ningún tipo de tendencia ni estilo, sino que hace su propio estilo. Y lo más importante, ha conseguido llegar a la gente con una propuesta más personal sin necesidad de sonar tan mainstream o comercial. Así es ella y su música. “La verdad es que todo lo que yo saque va a tener raíces de verdad de mi vida. Es mi realidad, estoy hablando de mi historia, de lo que yo he pasado. Particularmente… Todo ha cambiado mucho con el internet y eso, con imágenes de la vida de otra gente. Y es difícil no comparar la vida de otra persona con la de uno mismo y también otra gente juzgarte, es como tener un canal propio de televisión, pero en el Instagram de tu propia vida y das la oportunidad a que la gente lo juzgue, entonces uno acomoda la manera para el público algunas veces. Para mí este proyecto ‘Being Human in Public’ es como ignorar todo eso y ser completamente honesta. Ser de la manera que soy dentro de mi casa, fuera también y a quien no le guste pues se jodió”, sentencia. En cuanto a la posición de la mujer dentro de la industria musical, Jessie tampoco se corta. “Yo no creo que el problema sea si una mujer quiere estar independiente de su sexualidad, el problema para mí es que otra gente quiere controlar o decir que la responsabilidad en la percepción sexual es de la mujer. El problema es otra gente tratando de controlar. Y si se quiere vestir con un vestido apretado y tacones yo no la voy a juzgar, creo que es una decisión de ella y si ella quiere hacer música y ser así también.”

El EP BEING HUMAN IN PUBLIC  (FMLY/Island Records) está disponible en formato digital
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