The Chemical Brothers - BORN IN THE ECHOES | Discos | UMOMAG

The Chemical Brothers

BORN IN THE ECHOES

Virgin EMI Records, 2015

Electrónica

Valoración: 6.0

Disponible en: Amazon | iTunes

Este octavo álbum de estudio de los titanes del movimiento rave de los 90, suena arcaico: dance pop analógico, mezclado con scratch y sintes ácidos; rescata la psicodelia festivalera y el trance triposo de la Inglaterra de hace dos décadas. En una era donde el EDM se ha alzado como rey indiscutible de ventas y festivales en todo el mundo, The Chemical Brothers se convierten en otro ejemplo práctico de la ambigüedad que conlleva seguir presente con poderío en la escena musical durante más de veinte años, al igual que otros precursores de su quinta que se mantienen firmes actualmente, como Fatboy Slim o The Prodigy. Con Born In The Echoes, el dúo formado por Ed Simons y Tom Rowlands, por un lado, enseñando al mundo cómo se hacía antes, apostando por lo de siempre, con sabiduria; por el otro inevitablemente, también refuerza las dudas de muchos cansados del mismo sonido reciclado durante lustros, y que se preguntan cuándo acabará la aventura de los “Chems”.

Cualquier observador neutral, sin embargo, es capaz de reconocer el frescor de algunos de los temas del álbum por ejemplo: “Under Neon Lights”, es old school, es punteo frenético, voces filtradas y trémulas y letras que sugieren el uso de substancias y estimulantes; y al mismo tiempo, es un tema joven, atemporal, de todos. “Go”, también suena actual, con el veterano Q-Tip de A Tribe Called Quest suena como un rapero veinteañero acompañado de sonidos espaciales de videojuegos de marcianitos de los 80 y cadencias ascendentes en tensión. No faltan tampoco guiños a lo OG: “I’ll See You There”, tumultosa con la percusión y los breaks raveros, traen a la memoria clásicos como “Hey Boy Hey Girl” o “Setting Sun”.

Pero como ya sugerían las primeras líneas de esta review, de los once tracks (quince en la edición deluxe), los ya citados, incluyendo “I Feel So Deserted”, son la única artillería de un tocado -en conjunto- Born In The Echoes: “Push The Button”, “We Are The Night” o “EML Ritual” son intentos un tanto anodinos de rellenar huecos acudiendo al ácido pulverizante y bajo trepidante, con el falso pretexto de recuperar viejas glorias. Siguiendo la táctica, “Wide Open”, con Beck de protagonista intenta dejar un buen sabor de boca siendo la última, pero todo esfuerzo a esas alturas es en vano.

Veinte décadas en el panorama hacen a uno muy consciente de su propia mortalidad, y al igual que muchos ahora siguen intentando agarrarse a la fórmula del “dropazo” otros se disfrazan entre conceptos de “purismo” y old school cuando quizás la falta de inspiración y la incapacidad de adaptarse al público de ahora definirían mejor sus realidades.