Frank Ocean

CHANNEL ORANGE

Def Jam/Universal, 2012

R&B

Valoración: 9.0

Disponible en: Amazon | iTunes

Después de escribir éxitos para artistas como Brandy o Justin Bieber y tras sentirse ninguneado por su compañía discográfica, Frank Ocean decidió dejarse oír con una interesante mixtape en la que sampleaba impunemente algunos clásicos de la música. Esto podría indicar que este chico originario de New Orleans tenía poco que ofrecernos en su esperado primer disco. Un “Soul Train Award” a Mejor Álbum del Año, un “Grammy” al Mejor Disco de música urbana y tres nominaciones más de estos prestigiosos premios demuestran que la mixtape anticipaba mucho más.

El artista de R&B más valiente del momento se alía con el músico y productor Malay y nos entrega esta amalgama de pop-soul, jazz-funk, electro-funk y música psicodélica que bebe a partes iguales de influencias clásicas y modernas. Repleto de medios tiempos perfectamente creados con teclados electrónicos, guitarras vibrantes, fluctuantes pistas de acompañamiento y densos efectos electrónicos como el conocido dub-reverb, el álbum cobra aún mayor riqueza gracias a sus letras. Letras ambiguas que permiten interpretaciones personales, que hablan de personajes oscuros, la dependencia de drogas, las diferencias de clase, y la tensión entre la espiritualidad y la secularidad.

Conscientes de que estamos ante un artista con demostrado caudal creativo le permitimos aburrirnos con algunos interludios entre tema y tema (a excepción de “Fertilizer”, del que pediríamos más, o “White”, un fantástico solo de guitarra de John Mayer). Y nos dejamos llevar por el sonido de clásico R&B de “Thinkin’ Bout You”, “Lost”, “Golden Girl” o “Sweet Life” y la sencillez en la instrumentación de “Forrest Gump”, “Crack Rock”, “Pilot Jones” o “Sierra Leone”, que permiten disfrutar de la voz de barítono de Ocean. La cadencia rítmica de “Super Rich Kids” resulta hipnotizante. “Bad Religion” o “Pink Matter” te encierran en una burbuja sonora de la que no quieres salir. Y “Pyramids” es, aunque larguísima, espectacular.

No se le podía pedir más a un primer disco, únicamente que los siguientes sigan la estela.