Fue el gran triunfador -con permiso de Taylor Swift- de la quincuagésimo octava ceremonia de entrega de los Grammy, celebrada en la noche de ayer (15 Feb.) en el Staples Center de Los Ángeles (California). El MC californiano se alzó con cinco de los 11 premios a los que estaba nominado.

Kendrick Lamar, de 28 años, partía como favorito en las quinielas y al final se cumplieron los pronósticos. De manos de Ice Cube y su hijo, el actor O’Shea Jackson Jr., recibió el premio de Mejor Álbum de Rap por su aclamado Pimp To Butterfly imponiéndose al resto de candidatos, Drake, J. Cole, Nicki Minaj y Dr. Dre.

K-Dot quiso dedicar el premio al hip-hop en general. “Esto es para el hip-hop”, dijo en su speech. “Esto es por el Doggystyle de Snoop Dogg. Esto es por Illmatic. Esto es por Nas. Vamos a vivir para siempre. Creer esto”. También tuvo palabras de agradecimientos para sus padres, su prometida Whitney Alford y la gente del colectivo TDE.

Además del premio al Mejor Álbum de Rap y de su espectacular actuación durante la gala con la que puso a todo el público en pie, Kendrick se llevó para Compton otros cuatro galardones; Mejor Canción de Rap y Mejor Actuación de Rap por “Allright”, Mejor Colaboración de Rap por “These Walls”, Mejor Vídeo Musical por su colaboración con Taylor Swift en “Bad Blood”.