Tras un éxito tan masivo como “Blurred Lines”, y su posterior polémica, era fácil y difícil al mismo tiempo poder repetir algo similar con un nuevo single o álbum. El crooner californiano decidió que su último disco, PAULA (2014), fuera un homenaje a su ya ex-mujer (Paula Patton) como último intento para recuperarla… El remedio fue peor que la enfermedad: cifras de venta desastrosas y los papeles de divorcio encima de la mesa.

Con todo esto, Robin Thicke ha admitido que se equivocó y no fue la mejor decisión para su carrera musical grabar un disco con esta temática. Además, si la crítica y el público te dan la espalda al unísono, te caen palos por todos los lados, lo mejor es agachar la cabeza y hacer borrón y cuenta nueva.

Al estilo años 70, Thicke retoma el pulso con este nuevo sencillo titulado “Morning Sun”. Con su corazón de nuevo ocupado, el de L.A. se vuelve optimista en una canción producida por Ricky Reed. Consciente de los errores del pasado, esta vez ha sido precavido incluyendo en los créditos de la composición al difunto Barry White. Su octavo álbum de estudio está en marcha.