DRAKE | Fotografía by Hyghly Alleyne & Lamar Taylor

“Vamos a estar bien si ponemos a Drake en cada coro”, rapeó Lil Wayne en “Money to Blow”, en el 2009. ¡Eso sí es una profecía cumplida! Tras una década, Aubrey Drake Graham (1986, Ontario, Canadá) es el hombre de los mil récords, y el responsable de generar millones de dólares anualmente para su país natal.

Parece que fue ayer cuando Drake, su mejor amigo Noah “40” Shebib, y el resto de la discográfica OVO Sound crearon el “sonido OVO”. Era algo así como una experiencia sonora “submarina”, creada por beats atmosféricos, melancólicos y nostálgicos, con mucho reverb y filtros, en ocasiones implementando tonadas rebobinadas. Sobre dichos instrumentales, Drizzy cantaba desde la garganta, e interpolaba rap con un flow lento, con énfasis en los punchlines, normalmente añorando a sus ex novias. Había llegado una nueva era de rap-pop.

El canadiense no cumplió las expectativas, las superó, y estableció nuevos estándares de popularidad. Dimos un recorrido por su catálogo y recopilamos 10 canciones imprescindibles que definieron quién es hoy.

10. “Best I Ever Had” (2009)

El primer gran éxito comercial de Drake estableció su sello artístico: interpolar canto con rapeo, inspirado por sus relaciones amorosas. Véanlo como el Taylor Swift del rap. La canción la escribió pensando en una ex de Canadá, pero se estrenó cuando estaba saliendo con Teyana Taylor. Luego terminó con Teyana y empezó a salir con una de las modelos del vídeo. “Best I Ever Had” dio inicio al surgimiento de talentos canadienses, sobre todo si eran parte del círculo cercano de Drake, habiendo sido producida por uno de sus mejores amigos, Boi-1da, y mezclada por 40.

9. “Forever” (2009)

El momento definitivo en el que nos dimos cuenta de que Drake estaba destinado para la grandeza, y que éramos testigos de su camino. La canción fue dedicada a otro joven que estaba a punto de cambiar al mundo, LeBron James, y lideró el soundtrack del documental sobre su carrera en el baloncesto colegial, ‘More Than a Game’ (2009). “Forever” juntó a Drake, al mismo tiempo, con Lil Wayne y Kanye West (los indiscutibles raperos más populares del año), y con Eminem, quien eligió la canción del canadiense para revivir su credibilidad. La colaboración se mantiene como ejemplo del estilo de rap que predominaba antes (Em), del que se escuchaba en el momento (Wayne y Yeezy), y del que dominaría en adelante (Drizzy).

8. “Look What You’ve Done” (2011)

Con esta canción, Drake nos abrió las puertas de su vida familiar. Fue una dedicatoria a su madre, tío y abuela. Un viaje por su juventud de clase media, sin criminales, contrario a lo que acostumbrábamos oír cuando se trataba de rap retrospectivo. Rapeó acerca de que solía discutir con su madre por dinero y cuando ella lo comparaba con su padre, y de que su tío fue su figura paterna. Con una pista calmada de fondo, Drizzy demostró el alcance emotivo de su liricismo, que en ese momento era muy cuestionado. Lo logró sin perder su sello característico de tórtolo: cada verso empezó diciendo, “es más o menos el 2009, estamos en tu sótano, y estoy enamorado de Nebby”; y “es más o menos el 2006, estamos en tu patio, y yo estoy enamorado de Jade”, respectivamente.

7. “5AM In Toronto” (2011)

La primera vez que lo oímos hambriento, rapeando con temple. En el 2013, The 6 God ya había sido certificado como el rapero más exitoso de la historia, pero aún se sentía irrespetado por sus pares, y quiso dejar muy claro quién era el mejor libra por libra. Evitando su estilo característico suave, lanzó ataques subliminales a The Weeknd, Chris Brown y Common; también se regocijó en la dicha de convertirse en el rapero con más canciones número uno en los charts de hip-hop y RnB de Billboard, en menos de cuatro años; y en el reconocimiento de los premios Grammy (en ese momento era ganador de uno y 13 veces nominado). Era atorrante, y lo peor de todo es que estaba en lo cierto. Su nombre y sonido se apoderó del hip-hop, y como él mismo rapeó en “5 AM in Toronto”: “por eso cada canción suena como Drake featuring Drake”.

6. “Lord Knows” (2011)

“Estoy escuchando los chistes. Yo sé que mostrar mis emociones no significa que sea un blandengue. Sépase que no hago música para negro que no reciben vagina”. Con esas barras, en el 2011, respondió a las mayores críticas en su contra, y aceptó su rol de villano ante los haters con un verso estelar sobre la producción imponente y neoyorquina de Just Blaze. A diferencia de “5 AM in Toronto”, aquí no abandonó su sello para demostrar que podía rapear. De hecho, una de sus líricas más inseguras está en este tema: “y esta chica de aquí, ¿quién sabe lo que sabe? Así que cuando vaya al baño, voy a revisar su teléfono. Su cartera está aquí, y yo no confío en estas putas”.

5. “Shot For Me” (2011)

Esta canción comprende todos los elementos del infame estilo que popularizó. ¿Un beat atmosférico y melancólico de 40? Check ¿Mitad canto, mitad rapeo? Check ¿Menciones a varias de sus exnovias? Check ¿Letra egoísta y discutiblemente misógina? Check. “Shot For Me” fue escrita originalmente por The Weeknd cuando era un anónimo y poco conocido cantante local, para su mixtape de culto, House of Balloons (2011). Drake se la compró, le agregó su toque y dio inicio a la fusión de estilos que puso a Canadá a liderar la industria musical del mundo.

4. “Hotline Bling” (2015)

El inicio de Drake como marca, y como fenómeno Pop. Por eso se sintió tan insultado cuando los Grammy nominaron a “Hotline Bling” en categorías de rap, y no en las generales. “Escribo canciones Pop por una razón: quiero ser como Michael Jackson, quiero ser como los artistas a los que admiré”, dijo en aquel entonces. Su hipnótico beat (infamemente similar a “Cha Cha” de DRAM) y el icónico vídeo que nos presentó al Drizzy bailarín por primera vez marcó una nueva era en la carrera de ‘Champagne Papi’.

3. “One Dance” (2016)

Con “Hotline Bling” entendió que lo bailable era su boleto a la élite del Pop, pero no puedes pertenecer a dicha clase sin un número uno, como artista titular, en la lista más importante de Billboard, las Hot 100 Songs. Remedió eso con “One Dance”, un tema de dancehall. Obsesionado con ser el número uno a nivel mundial no grabó un vídeo para que, los oyentes de países que no contabilizaban los views de YouTube en los charts se vieran obligados a oír la canción en Spotify o Apple Music. En mayo del 2016, “One Dance” se sentó en la cima de las Hot 100, y arrasó en más de una decena de países.

2. “In My Feelings” (2018)

Imagina que “Hotline Bling” y “One Dance” tuvieron un hijo en Nueva Orleans: eso es “In My Feelings”. Humillado por Pusha-T, y sintiéndose traicionado por su ídolo Kanye West, The 6 God entró al estudio de grabación determinado a enseñarles con quién se habían metido. No, no con un rapero de rimas crudas y pesadas, sino con una superestrella pop. Grabó “In My Feelings”, una prueba del subgénero musical llamado bounce de Nueva Orleans, que se transformó en un fenómeno viral, potenciado por el baile de Shiggy, una figura de redes sociales. El mundo preguntó, “¿Kiki, me amas?” al unísono, mientras publicaban sus desafíos de baile.

1. “Toosie Slide” (2020)

Para quienes han seguido la carrera de Drake desde el inicio, “Toosie Slide” es el cumplimiento de un ciclo, el resultado final de lo que ha aprendido el artista durante más de una década en la cima. Para empezar, la esencia de la instrumental es una base atmosférica rebobinada, al puro estilo de 40. Resaltando la importancia de las redes en su permanencia en la cima del Pop, en vez de hacer una canción que eventualmente se haga popular gracias a TikTok, creó una canción dirigida específicamente a TikTokers. Recordando el impacto de las coreografías y los influencers en su trayectoria, le pidió al bailarín Toosie que creara un baile para el tema antes de lanzarlo. Por ese nivel de detallismo es que Drake están donde está, y por eso es que “Toosie Slide” es la canción más imprescindible de su catálogo.