DJ Khaled

SUFFERING FROM SUCCESS

Cash Money/Universal, 2013

Rap

Valoración: 7.0

Disponible en: Amazon | iTunes

Que sea Obama quien abra el nuevo disco de DJ Khaled es toda una declaración de intenciones. Utilizando el extracto sonoro del momento en el que el Presidente de los Estados Unidos es introducido en un acto público al ritmo de su “All I Do Is Win”, Khaled nos recuerda la magnitud que ha alcanzado su movimiento.

Empezando literalmente desde lo más abajo, como deejay de una pequeña radio local en Miami, Khaled ha forjado a base de trabajo y sobre todo, de una capacidad innata para olfatear el talento ajeno, un pequeño imperio del que ahora surge su séptimo álbum de estudio.

Suffering From Success repite una fórmula plenamente establecida, pero que Khaled ha ido adaptando a los tiempos. En el tracklist vemos reunido de nuevo a algunos de los mejores representantes del rap mainstream y emergente del momento en USA, pero cayendo en muy pocos romanticismos. Para el palestino sólo existe el aquí y el ahora. Los artistas son meras piezas con las que completa un puzzle sonoro que hace funcionar como un reloj suizo. ¿Qué T-Pain o The Runners no pintan nada en la industria a día de hoy? Pues fuera del tracklist y metemos Future y Young Chop. Esta capacidad para estar al tanto de lo que pasa en la escena y no dudar un segundo en adaptarse a ella, es probablemente el secreto de su ventajosa posición en la industria, que gestiona con extrema inteligencia. Que un single como “No New Friends”, tan poco “Khaled” y que no desentonaría en el disco de Drake, se haya convertido en uno de los estandartes del álbum es la mejor muestra de su espectacular capacidad para olfatear el éxito.

Con una lista interminable de colaboraciones que incluye a Rick Ross, Wiz Khalifa, Timbaland, J Cole, Nicki Minaj e incluso al mítico Scarface entre otros, el disco nos ofrece además el grato regreso de Cool & Dre, a quienes habíamos perdido la pista hace demasiado tiempo. Su aportación musical en “Murcielago (Doors Go Up)” junto a Birdman y Meek Mill nos hace recuperar la esperanza en unos tipos que, tras su ubicuidad de hace unos cuantos años, desaparecieron sin dejar rastro.

Khaled ha puesto el tablero y ha escogido a los mejores jugadores para mostrarnos, una vez más, la mejor cara del rap mainstream americano. Un producto musicalmente cuidado al milímetro, repleto de buenas canciones y con un mensaje claro: hay Khaled para rato.