Justin Bieber - PURPOSE | Discos | UMOMAG

Justin Bieber

PURPOSE

Def Jam/Universal, 2015

RnB/Pop/Urban

Valoración: 9.0

Disponible en: Amazon | iTunes

Algo cambió en 2013 con la edición de Journals. Justin Bieber logró que por fin, hasta los más miopes y ultramontanos, comenzaran a reconocer al artista que muchos vislumbrábamos desde hacía años. Y es que con aquella fantástica colección de canciones, lanzada durante meses a cuenta gotas sin apenas pretensiones, Bieber terminó anticipando sin saberlo, buena parte de las tendencias que marcarían al RnB durante el año siguiente. Con tales precedentes de excelencia, éramos muchos los que esperábamos Purpose con una mezcla de curiosidad y excitación: ¿Sería capaz de superarse?.

Lo cierto, es que poco hay de Journals en este cuarto disco del de Ontario. Los slowjams sedosos y el RnB más sensual y ortodoxo, han abierto el camino a un discurso más diverso y heterogéneo, estrechando todavía más su camino con el de la música electrónica. No hay más que escuchar bangers de evidente inspiración dembowsera como ese ubicuo “Sorry”, maravillosos ejercicios de Trap-RnB como “No Sense” junto a su amigo Travis Scott, o enérgicos guiños a la EDM tardía como “Children”, para percatarse de que el canadiense ha decidido mirar hacia delante. Y si hay alguien a quien darle las gracias por ello, es sin duda a Diplo, Skrillex y Poo Bear, tres nombres básicos a la hora de entender el nuevo rumbo de su propuesta.

Al los Jack Ü les debemos algunos de los mejores momentos del disco; temas como “What Do You Mean” o “I’ll Show You”, que han entrado ya en casi todas las listas de las mejores canciones del 2015, y bien podrían entrar en las de este que inauguramos. Al segundo, Poo Bear, le debemos en buena medida la madurez artística del Bieber de nuestros días. Como songwriter o simple mentor, su mano ha tutelado la transición vocal, y casi espiritual, del Bieber-niño a su ‘yo’ adulto. Peor vestirán sin embargo, sus incursiones en los estándares de la balada pop como ese “Purpose” que da nombre al disco, o la forzada presencia de Nas en el superfluo “We Are”. Aún así, y a pesar de las lagunas, casi todo en Purpose dará la sensación de fluir con naturalidad, y de haberse encajado sin apenas esfuerzo.

No hay duda. Bieber ha completado la transición que Journals anunciaba, ofreciéndonos por el camino algo, en fondo y forma, muy distinto a toda su obra precedente. Su música vuela ahora libre y se nota. Sin los prejuicios y las losas del pasado, ha llegado por fin su hora en el RnB contemporáneo adulto. Si eres de los que todavía lo odiabas, no pasa nada. Aún estás a tiempo de hacerte Belieber.