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El mundo se detuvo, pero la música no. Durante el primer semestre del 2020, recibimos varios lanzamientos de alto perfil, entre ellos, Dark Lane Demo Tapes de Drake y After Hours de The Weeknd. Sin embargo, con la extensión de la cuarentena la industria musical comenzó a sufrir golpes.

Como alguna vez dijo Jay-Z: los hombres mienten, las mujeres mienten, pero los números no. Rolling Stone reportó que las ventas de álbumes y los números de stream disminuyeron significativamente desde que inició la cuarentena en Estados Unidos. Entre los géneros más afectados por el bajón están el rap, el RnB, el pop y la música latina.

Son momentos complicados, pero aún hay mucha música nueva e interesante ahí afuera por descubrir. Recopilamos 10 proyectos estrenados en lo que va de año, con calidad sobresaliente, que probablemente no capturaste en tu radar.

Fuego – Nightshift (Universal)

Antes de que le cayera polvo a su álbum You’re Welcome (2019), uno de los 50 mejores discos del año pasado para nosotros, Fuego regresó con Nightshift (Universal). El estadounidense de sangre dominicana transportó su flow smooth, bien definido por su catálogo a un sonido más rítmico. reggaetón, afrobeat y bachata se fusionan bajo la producción de DVLP, productor habitual del rapero, y el combo Breakfast N Vegas, una nueva alianza. Por el concepto bailable de Nightshift, no escuchamos a Fuego fanfarronear con la ingeniosidad que acostumbramos, pero las melodías pegadizas siguen presentes.

Westside Gunn – Pray For Paris (Griselda Records)

En Pray for Paris entramos al mundo de la elegancia callejera de un ex traficante de drogas cautivado por la alta costura y la streetwear. Tras asistir a un show de moda en París, de la marca Off-White de Virgil Abloh, y compartir con el diseñador Nigo en el mismo evento, Westside Gunn creó estas 13 canciones con un sonido netamente neoyorquino, lleno de sampleos preciosos y beats lentos, a cargo de DJ Premier, The Alchemist, Tyler, the Creator y, sorpresivamente, la otrora estrella de Vine, Jay Versace. Las líricas de violencia poética (que harían sentir orgullosos a Mobb Deep), son rapeadas por el flow lento y la voz aguda de Westside, que en instantes traen recuerdos de Ghostface Killah (Wu-Tang Clan). Las múltiples referencias y samples de lucha libre, y el homenaje a raperos caídos como Prodigy, Phife Dawg, y Pop Smoke, hacen de Pray for Paris otro proyecto imperdible del sello Griselda Records.

Leven Kali – HIGHTIDE (Interscope)

HIGHTIDE es la presentación de un RnB contemporáneo que no mezcla ritmos de trap ni se basa en el sonido de The Weeknd, una excepción en estos tiempos. En cambio, Leven Kali, un chico holandés de 23 años, criado en California, se basó en el R&B de los años 90 y principios de los años 2000. Por ejemplo, en “RICH GIRL”, armoniza varias voces como un tributo a lo que hacían Boyz II Men y Jodeci. Además de las vibras de los 90, que se repiten durante todo el proyecto, los instrumentos de cuerda juegan un rol principal en la producción, siendo un solo de guitarra en “PERFECT IS BORING”, donde Leven es acompañado por Ty Dolla $ign, la máxima aparición. La dulzura de Kali también despeja el medio ambiente n&B de la contaminación de contenido sobre relaciones tóxicas y comportamientos autodestructivos en las parejas, recordándonos lo que el amor debería ser.

Duke Dumont – DUALITY (Virgin EMI)

El DJ y productor británico Duke Dumont declaró que quiere estar en la escena de la música electrónica por décadas, y DUALITY es su primer esfuerzo para ser longevo. El tracklist de 10 canciones refleja la “dualidad” Duke: las primeras cinco son para los clubs, y las posteriores son de ese EDM intenso, digno de fiestas en sótanos. Sobresale “Obey”, un track contestatario contra las normas impuestas, que recoge el aspecto underground de la música dance. En palabras del propio Dumont, DUALITY es un viaje que te transporta por el dance pop, el techno progresivo y nu disco. ¿Te sientes preparado para la experiencia?

Jerry Di – Di Letra (Universal)

Si estás buscando a un príncipe pop, tu candidato ideal está en Venezuela: es Jerry Di, y su proyecto debut, Di Letra, te convencerá de su sangre azul. El disco es la mejor presentación de pop urbano que hemos oído en mucho tiempo, de parte de un artista hispano emergente. Falsetes, letras creativas, y mucha picardía, sobre producción de punta (mayormente a cargo de los colombianos Dayme & El High), hacen de Di Letra uno de los álbumes más digeribles del año. Grabado en ambos extremos del océano Atlántico, Jerry nos canta sobre el amor que vivió durante “Un Verano en París”; sobre su experiencia siendo un “Papi Cachondo” en Barcelona; de esa vez que sus amigos le pidieron que olvidara a su ex durante un viaje por las costas de Chuao, Venezuela, entre otras.

Dalex – Modo Avión (Rich Music)

Algunos deciden calificar la calidad del RnB en cuanto a su potencial de motivar a que los oyentes hagan bebés. Si le aplicamos esa regla de medición a Modo Avión de Dalex, del 1 al 10, le damos 69. La voz embrujante de Dalex, y la fusión de RnB con reggaetón y dancehall resultan en un brebaje de “bellaquera”. Este proyecto, de nuevo, confirma que la voz es su punto fuerte. Nunca es más evidente que en “Perder”, donde a dúo con el prometedor Jay Wheeler, y con solo un piano de fondo, expone el temor de que el karma le pase factura por su pasado mujeriego e infiel. Y es que “Perder” podría ser la obra maestra de su catálogo, porque por más divertido que sea escucharlo cantar sobre ser el amante preferido de una mujer comprometida, nada mejor que oírlo reconocer, con sus emociones a flor de piel, que: “siéndote sincero, antes pensaba en mí primero, pero ya no. Busco algo mejor (…) Solo quiero entender, déjame saber si para ti soy suficiente”. Una verdadera sensación de vulnerabilidad y destello de madurez.

Don Toliver – Heaver Or Hell (Cactus Jack)

Don Toliver es un creador de vibes, como digno artista de Cactus Jack Records, la discográfica de Travis Scott. Tan pronto le das “play” a su álbum debut, Heaven or Hell, se crea la atmósfera de un cuarto oscuro con luces de neón y parlantes de bajo potente. Melodías adornadas con auto-tune y trap oscuro, nos dejan escuchar al rapero refiriéndose a una vida de diversión, influenciada por los excesos; y en otros segmentos, es un relato oscuro de las consecuencias de dicho lifestyle. Heaven or Hell es como una mezcla del estilo de Travis Scott, la voz de Swae Lee, y la de Young Thug. Al ser influenciado por Scott, se puede apreciar directamente el “efecto Kanye West”, específicamente en “Candy”, cuyo outro suena a descendiente de la canción “Lost in the World” de West. Incluso si no sabes inglés puedes entender las emociones que transmite Don.

Jhené Aiko – Chilombo (Def Jam)

Chilombo es el epítome musical de la sanación espiritual y autodescubrimiento de Jhené Aiko. En esencia, el álbum trata acerca de hallarse a sí misma de nuevo, tras perderse intentando amar y ser amada. También puede interpretarse como las etapas de una ruptura amorosa. El intro es un poema llamado “Lotus”, donde recita “érase una vez, una mujer que existió de un loto. Su corazón era dorado, tan profundo como el océano. Y luego, este hombre vino y lo rompió, hasta que se abrió, como un loto”. El último tema, titulado “Party for Me”, invita a todos a festejar en su honor, porque “finalmente” logró superar el dolor. Jhené incorporó dentro de la producción boles de cristal de alquimia, los cuales toca golpeándolos suavemente con una vara. El sonido de los boles fue incluido en cada canción, y se supone que te ayuda a alinear tus chacras. ¿Terapia de sanación y buena música, al mismo tiempo? Jhené Aiko es la verdadera MVP.

Skepta, Chip & Young ADZ – Insomnia (SKC M29)

Con el gran poder de influencia que posee ahora mismo el estilo británico en el rap estadounidense, vale la pena mirar a Inglaterra para escuchar a los originarios. Insomnia encapsula la historia: un pionero (Skepta), uno de los primeros raperos en trascender fronteras gracias a lo que crearon los pioneros (Chip, alias Chipmunk), y un artista relativamente nuevo en la escena (Young Adz). Por ironías de la vida, mientras que Drake y el movimiento Wooski de Nueva York están usando el drill británico para renovarse, el tridente de ingleses apostó por el trap americano para este álbum. Skepta produjo un par de temas, y resalta “St Tropez”, que emplea un sonido similar al del álbum Yeezus (2013) de Kanye West.

Kiana Ledé – KIKI (Republic Records)

El mood de KIKI es claro: recuerda amarte a ti misma sin importar lo que te hayan hecho, y nunca te detengas, por nada ni nadie. Con grandes elementos soul, Kiana Ledé ve feminidad en todo lo bueno de la vida. Incluso a la hora de hacerle un cumplido a un hombre en el tema “Chocolate”, canta que “felicitaciones a tu madre, ¡vaya si sabes tratar a una mujer!”. Con todo lo que está pasando en el mundo, Ledé le baja la velocidad a tus sentidos y hace que tomes asiento para dejarte llevar por su voz. Mantente listo para mover tu cabeza y hombros, y al mismo tiempo chasquear tus dedos, al ritmo de cada canción (17) de KIKI.