Como dice el proverbio, «más vale tarde que nunca». 35 años son los que ha tenido que esperar un veterano de la música caribeña, y embajador de la soca como Bunji Garlin para que su nombre resuene en todo el mundo. Y todo gracias a una pegadiza canción con influencia flamenca llamada «Differentology» (ya la habrás bailado más de una vez). Desde la isla que le vio nacer, Trinidad y Tobago, Garlin nos abre las puertas de su universo en esta entrevista que podríamos calificar como el «manual definitivo de la Soca».

 

UMOmag.com: Artistas caribeños como Rupee o Kevin Little lograron varios hits en su momento, con canciones como «Tempted To Touch» o «Turn Me On». A lo largo de tu trayectoria has publicado varios discos, pero el éxito masivo ha llegado con «Differentology». ¿Te preocupa que la gente piense en ti como un artista «one hit wonder» o estás feliz porque finalmente se reconozca tu trabajo a nivel mundial?

Bunji Garlin: (Se ríe) Llevo en ello mucho tiempo pero creo que esto es sólo el comienzo, porque mi enfoque es muy diferente al de los demás. Mi estilo es diferente y creo que era cuestión de tiempo llegar a donde hoy estoy. Obviamente, con el éxito de “Differentology” hicimos la remezcla con Busta Rhymes que se lo pasó genial… También hicimos otro tema, “Carnival Tabanca”, que Tarrus Riley acaba de remezclar. Muchos artistas de hip-hop, como Kardinal Offishal de Toronto u otros de USA, están colaborando conmigo ahora porque mi estilo de soca es único. Tiendo a ser más compatible con otros géneros y artistas de todo el mundo, y ahora que “Differentology” ha pegado voy a comenzar a trabajar en varios proyectos nuevos. Uno de ellos es música dance/ fusión y también he colaborado con Major Lazer… ¡Están pasando cosas!

UMOmag.com: La música soca no tan popular como el reggae o el dancehall a nivel internacional. ¿Por qué piensas que ocurre esto?

BG: Hay muchas razones y muchas explicaciones. En mi opinión, la razón principal es que el punto álgido de nuestra música, la soca, se dirige a la celebración. Hay muchos carnavales en todo el mundo, y también en la zona del Caribe y las Indias Occidentales: San Vicente, Antigua, Jamaica… Todas tienen su carnaval propio, cada uno con una fecha diferente. El punto culminante de cada carnaval es la mascarada, el pasacalle, los disfraces y todo eso. La música hasta hoy se ha dedicado a esos días de celebración en las calles y mucha gente viene desde todo el mundo para vivir el carnaval en la calle. Y, por supuesto, cuando se acaba el carnaval la música también tiende a tomar un papel secundario, mientras que el reggae no es una música ‘de temporada’ porque toca diferentes aspectos en sus letras, que ocurren todo el año; sus letras tratan asuntos que son universales y además su sonido tiene gran calidad, mientras que la música soca lleva años luchando por llegar a ese nivel. La soca se deriva del calypso, la música original de Trinidad y Tobago y de parte de las Indias Occidentales; el calypso ha tenido más éxito que la soca durante muchos años y, de hecho, la primera canción de la historia que vendió un millón de copias fue “Banana Boat Song”, un calypso, ya sabes… (la canta). Luego hubo mucho calypso en películas porque su música y sus letras eran muy universales, por ejemplo “Feeling Hot Hot Hot” es una canción conocida en todo el mundo porque cualquiera puede cantar su letra. Esa es una de las razones por las que la soca no es tan popular como el reggae u otras músicas del mundo; pero creo que ahora, gracias a las fusiones de gente como Major Lazer, el género está creciendo y llegando a un público nuevo y más amplio. Con el éxito de Differentology la gente mira la soca de modo diferente.

UMOmag: Ya que mencionas al grupo de Diplo, Major Lazer. ¿Estás de acuerdo con que la soca, el reggae o dancehall se fusione con ritmos electrónicos, como ellos hacen?

BG: Creo en cualquier tipo de fusión. La soca tiene un sonido original y que, como el calypso, siempre refleja con su sonido el estado actual de nuestro mundo. En los 50 y 60 muchas bandas de calypso no tenían demasiados instrumentos de metal, solían incluir sólo clarinetes y flautas, algo bastante relacionado con el jazz de la época. En los 40 y los 50, el calypso no tenía demasiadas baterías en vivo y sí congas o bongós como pasaba en otras partes del mundo. Hoy, en cualquier género musical en el mundo, ya sea hip-hop, dancehall… hay muchos elementos electrónicos y el calypso y soca reflejan eso también. Es un ciclo automático en una era distinta, como ocurría a finales de los 80 y los 90, que se usaba un tipo de bajo determinado en pop, hip-hop, techno… Es algo que siempre ha ocurrido en nuestra música, se repite la misma historia.

UMOmag: En lo referente a “Differentology”, que ha alcanzo un enorme éxito en mercados como el americano e inglés (UK), ¿cuál es la verdadera historia detrás de un hit así? Que por cierto tiene un toque español/flamenco con los acordes de guitarra…

BG: Sí, es una canción que hicimos en unos 20 minutos. Utilizamos sólo cinco instrumentos principales, algo poco común en la soca, que suele usar unos 15 instrumentos o incluso más. Los conocedores de la soca saben que los temas de sus letras son la celebración, la bebida, la fiesta constante, el carnaval, las mujeres… Nosotros decidimos tomar una dirección diferente y contar la historia de un modo que cualquier persona de cualquier lugar puede entender y cantar; cuando la canción dice “Look how the sun now raising up…” puede referirse a alguien que ha vuelto de la muerte, no necesariamente a una fiesta, y en Trinidad tenemos miles de fiestas al amanecer, a las 5 o 6 de la mañana, con 10.000 personas llenas de energía… Pero la canción no tenía por qué contar esa historia sino contar una historia de la propia vida, y ahí es donde decidimos llevar el tema. Lo llamamos “Differentology” porque buscábamos un título que no tuviese que ver con la canción, ya que perfectamente se podría haber llamado “We Ready For The Road”; pero hubiese sido lo normal y preferimos usar un título para que la gente se preguntase: “¿Por qué han usado ese nombre?”. De ahí nace “Differentology”.

UMOmag: ¿Crees que es una canción atemporal, que perdurará a lo largo del tiempo?

BG: En mi opinión, lo es. Ya se ha transformado en un clásico aquí en Trinidad y en las Indias Occidentales. Ahora está entrando en las emisoras de radio convencionales de Norteamérica, por lo que tiene una nueva vida. La gente muestra el mismo respeto, la misma alegría, el mismo amor… Desde que a principios del pasado año empezó a sonar en Escocia, Polonia, Finlandia, Noruega, Alemania; desde el comienzo, la respuesta fue estupenda. Y ahora se está convirtiendo en un pequeño monstruo, creo que va a ser uno de esos temas soca que se convierten en referente mundial.

UMOmag: Además de la versión original, también hemos escuchado la remezcla con el veterano rapero americano Busta Rhymes. Sabemos que es un gran fan del reggae. ¿Cómo surgió la colaboración con él? ¿Eres consumidor habitual de música hip-hop?

BG: Hay dos remixes. Grabó una versión en primer lugar, la considerada ‘no oficial’; la grabó y yo no lo sabía. Lo hizo porque le gustaba el tema y puso su voz en él. Al poco tiempo sonaba en la emisora Hot97 de New York, pinchada por Mr. Cee. Busta y yo comenzamos a intercambiar correos electrónicos y le mandé los archivos originales de la canción para que grabase el remix oficial. Tres horas más tarde, recibimos sus voces para el remix oficial, mezclamos y masterizamos la canción, y pocas semanas después sonaba regularmente en la lista de reproducción de la emisora británica BBC1 Extra. En todo el mundo, el remix funciona muy bien. Siempre he sido un fan de Busta y ver que respeta mi trabajo es algo que no tiene precio, estoy muy agradecido. Espero que pronto podamos interpretarla en vivo e incluso grabar un vídeo.

Sí, me encanta. Además de Busta Rhymes, me gusta mucho Jay-Z, siempre he seguido a DMX, 50 Cent, ODB y toda la crew Wu-Tang: Method Man, Raekwon, Ghostface… ¡Y no puedo olvidarme de Eminem! Ahora mismo, mi favorito es Kendrick Lamar.

UMOmag: Ya que hablamos de colaboraciones, y teniendo en cuenta que la estrella del pop Rihanna también es caribeña, ¿has pensando alguna vez en colaborar con ella?

BG: (Se ríe). Siempre estoy dispuesto a colaborar con cualquier artista del mundo, pero a veces no es fácil. Una cosa es querer colaborar y otra materializar esa colaboración. A veces hay que pasar por varios filtros, y esos artistas tan populares suelen estar sobreprotegidos por sus agencias y empresas; son una entidad que genera mucho dinero y hay que tener mucho cuidado de qué hacen y con quién trabajan. Espero tener la oportunidad de colaborar con alguien de ese calibre pero, mientras tanto, me centro en cuál es el siguiente paso para mí y para mi música, para la gente a quien represento. A veces, en otras partes del mundo no se entiende muy bien o no se aprecia como es debido lo que hacemos, por lo que mi misión no puede parar. Además de pensar en posibles colaboraciones, he de centrarme en que cuando hago algo ha de captar la atención del público y que otros artistas digan: “Quiero colaborar con él”, que no sea yo quien lo busque. Siempre es más fácil cuando la gente conoce tu trabajo y lo respeta.