En un año de pandemia, muchos músicos hallaron refugio en libretas, note apps, y estudios de grabación, mientras que otros sufrieron el corte de la promoción de sus álbumes recién estrenados tras decretarse cuarentena. Contra todo pronóstico, la buena música reinó durante el 2020, y hubo estrenos de álbumes que, por una razón u otra, hicieron que el año fuera un poco mejor.

La música veinte-veinte no pudo “rodar” en la calle, pero el poder decisivo de TikTok en el éxito de “Say So” de Doja Cat y “La Curiosidad” de Jay Wheeler, apresuró el nuevo capítulo en la batalla de los servicios de streaming y la social media por definir quién marca el rumbo de la música.

Entre debuts, discos dobles, álbumes póstumos, renovaciones de estilos, y regresos a orígenes, elegimos los 50 mejores álbumes del año, y a continuación te los mostramos.

50. Santino Le Saint – Rage of Angels

Oriundo del Sur de Londres, Santino Le Saint grabó Rage of Angels (EMPIRE) pensando en ti, amante de la noche. Especialmente, va dirigido a los guitarristas emo, los clubbers fans del R&B, los raperos con el corazón rato, los camioneros, y a todos los animales nocturnos. La amalgama de RnB, trap, rock, y metal, hacen que el debut del cantante y modelo tenga un ambiente atmosférico melancólico.

49. Dellafuente – Descanso En Poder

El multifacético estelar del trap español se reflejó en el pasado de Kanye West para Descanso En Poder (Sony Music Spain). La asfixia de auto-tune de “Saturación”, se parece a lo que hizo West con la voz de Bon Iver en “Lost in the World”. “Libertad y Salud” parece una versión de “Highest in the Room”, creada por el protegido de Kanye, Travis Scott. El resto del álbum preferimos disfrutarlo como una versión de The Life Of Pablo (2016) de Yeezy, reimaginada por la creativa mente de Dellafuente.

48. Ava Max – Heaven & Hell

El dance pop tuvo un glorioso año. Ava Max aportó su álbum debut Heaven & Hell (Atlantic Records) para reforzar el subgénero. El proyecto mantiene la idea de dualidad que maneja la estadounidense desde su mayor hit hasta la fecha, y outro del álbum, “Sweet but Psycho”. La primera mitad, el “cielo”, es dance pop y electropop. La segunda, el “infierno” mantiene el mismo sonido, pero con letras menos alegres. Es el primer disco de una prometedora artista pop, cuya fuerza vocal es innegable.

47. Kordelya – Mal Hecha

Mal Hecha, debut de la mexicana Kordelya, explora las consecuencias y efectos de las expectativas. “Odia que no soy de tal palo astilla, y me atreví a soñar”, canta suavemente y con desdicha, en el track titular del álbum, que parece sacada de la página del diario de una hija o un hijo que se va a perseguir sus sueños contra los deseos de sus padres. Honesta con ella misma, y con los demás, muestra su lado malcriado, tóxico y privilegiado, detallando porqué siente que está “mal hecha”.

46. Bryson Tiller – Anniversary

Para celebrar el quinto aniversario de su exitoso debut T R A P S O U L (2015), el proyecto que triunfó gracias a Internet y que fue parte de la epítome de Soundcloud, Bryson Tilller publicó A N N I V E R S A R Y (RCA Records), un proyecto que suena como una secuela directa de su primer lanzamiento. La nostalgia y la melancolía fluyen a través de este trap RnB oscuro, que nos transportan de inmediato a mediados de la década 2010, cuando la música se volcó completamente hacia el mundo digital.

45. Jay Wheeler – Platónicos

Con Platónicos (EMPIRE), entendimos la razón por la cual el apodo de Jay Wheeler es ‘La Voz Favorita’. Además de escribir todos los temas, el artista de DJ Nelson demostró poseer una voz inmaculada para las baladas. Lo que ocurrió con la canción de mayor popularidad del disco, “La Curiosidad”, es una señal del futuro estrellato de Wheeler. El reggaetón romántico sigue vivo en el corazón del boricua.

44. Big Sean – Detroit 2

Detroit 2 (Def Jam) tiene alma pura. Fue una carta de amor de Big Sean a su ciudad natal, que incluyó dos monólogos impartidos por las leyendas Dave Chappelle y Stevie Wonder, dedicados a la Motor City. Sean Don se aseguró de que todo el rap de la zona fuera representado en el disco a través “Friday Night Cypher”, donde se reúnen 11 raperos y cinco productores de Detroit, entre ellos Eminem y Sada Baby. Por otro lado, la química y tensión sexual del rapero con su pareja, Jhené Aiko, en el tema “Body Language”, resultó ser una de las canciones más ‘sexies’ del año.

43. Eladio Carrión – Sauce Boyz

Punchline, tras punchline, tras punchline, hicieron de Sauce Boyz (Rimas Ent.) uno de los lanzamientos llamativos del año. No se podía esperar menos de Eladio Carrión, un comediante convertido en rapero; es decir, son las dos profesiones donde sin buenos remates, no eres nadie. Por otro lado, los coros de “Mi Funeral”, “Hennessy”, “Hielo”, y “Mi Error”, contienen algunas de las mejores melodías del año.

42. Tayc – Fleur Froide

Muchas veces se habla del afrobeat de países de África, o de inmigrantes africanos en Inglaterra. Tayc encaja en la segunda, pero no está en terreno inglés. El hijo de cameruneses nació y se crió en Francia, y revoluciona el mundo del afrobeat cantándolo en francés. Con algunas demostraciones de RnB y trap RnB, Fleur Froide (Flor Fría en español) es una colección de canciones bailables creadas por un ex estudiante de canto y escritura.

41. Don Toliver – Heaven or Hell

Usando melodías adornadas con auto-tune y trap oscuro, escuchamos a Don Toliver refiriéndose a una vida de diversión, marcada por los excesos; y en otros segmentos, es un relato oscuro de las consecuencias de dicho estilo de vida. Heaven or Hell (Atlantic) es como una mezcla del estilo de Travis Scott, la voz de Swae Lee, y la de Young Thug. El artista de Cactus Jack, la discográfica de Scott, es un embajador adecuado para el sonido de los Jackboys.

40. Menend – Antihéroe

Madrid en la casa…y en inglés. Este madrileño que canta, rapea, compone, produce…suena como el integrante español no reconocido de BROCKHAMPTON. Su carta de presentación, ANTIHÉROE, tiene una variedad de sonidos lo-fi y cambios de voces interesantes. Su facilidad para mezclar el inglés y el español sin interrumpir su cadencia hacen que su LP sea una pieza imperdible del 2020, para irse acostumbrando al futuro de la música spanglish.

39. Chris Brown & Young Thug – Slim & B

Una cinta colaborativa divertida y sin puntos bajos que resalta los puntos fuertes de Chris Brown y Young Thug. Se alimentan de la energía del otro, y la batalla entre el canto lindo de Breezy, y la voz quebradiza de Thugger, crean armonía ininterrumpida. Las dos máquinas imparables de música, estaban on fire durante la creación del proyecto. Chris, que nunca sale del estudio, escribió sus partes con ayuda de su esposa, y Young Thug grabó todos sus versos en un solo día.

38. Jowell & Randy – Viva El Perreo

Un álbum stoner, sexual e irreverente. En otras palabras, es lo que pasaría si mezclas las películas ‘How High’ (2001), ‘Half Baked’ (1998) y ‘American Pie’ (1999), y las haces música. ‘Los Más Sueltos’ descubrieron al productor ejecutivo de su próximo álbum cuando Bad Bunny les mostró por primera vez la maqueta referencia de “Safaera”. El Conejo co-produjo y co-escribió 8 de las 14 canciones, y el dúo nos trajo el proyecto definitivo de guayeteo y bellaqueo del 2020. El perreo del año.

37. Westside Gunn – Pray for Paris

Westside Gunn no es el mejor liricista del label, pero Pray for Paris (Griselda) destacó sus fortalezas y enterró sus debilidades. Westside grabó el proyecto fresco de ser invitado por el propio Virgil Abloh y presenciar un desfile de Off-White en París, Francia, donde también compartió con el diseñador japonés Nigo. Inspirado por el streetwear más lujoso del mundo, reunió a algunos de los mejores productores del rap, se regodeó en su opulencia y nos presentó su obra de arte de hermosa violencia. Es Westside Gunn en su mejor momento, con muchas onomatopeyas que acompañan instrumentales pesadas de grandes samples.

36. Pop Smoke – Shoot for the Stars, Aim for the Moon

Bajo la producción ejecutiva de 50 Cent, Shoot for the Stars… (Republic) es una experiencia agridulce sobre el potencial de Pop. Escuchamos su peculiar voz variar de su natural drill, al RnB y el dancehall. Un álbum póstumo que, además de respetar lo que era en vida la visión artística del rapero, expandió el interés por el drill. El único disco póstumo en debutar en la cima de la lista de Billboard 200, confirmó el potencial comercial del subgénero.

35. PARTYNEXTDOOR – Partymobile

El duque del RnB lento y entumecido, PARTYNEXTDOOR hace mucho que dominó el proceso de conversión de amor miserable y noches largas de sexo a música. Con PartyMobile (OVO Sound), regresó para agregarle desolación y corazones fríos a su catálogo. Además, nos entregó lo más cercano a música de Rihanna que hemos tenido, y que probablemente tendremos por mucho tiempo. Solo por eso, es álbum de la década.

34. Busta Rhymes – Extinction Level Event 2: The Wrath of God

Citando a Busta Rhymes, E.L.E. 2 es rap de ciencia. El comediante Chris Rock condujo el álbum como maestro de ceremonia, y Busta se compraró con Dios en este álbum conceptual sobre el fin del mundo. Lleno de paranoía y conspiración, E.L.E. 2 reunió la crème de la crème. Un proyecto legendario, con firmas de Kendrick Lamar, Rakim, Anderson .Paak, Rick Ross, Mariah Carey, Mary J. Blige, DJ Premier, Pete Rock, el difunto J Dilla, y otras leyendas del rap. El hombre del momento, Busta Rhymes dio una clase de liricismo y de distinción. El salvaje chico de “Scenario” no ha perdido la chispa.

33. Nas – King’s Disease

El álbum número 13 de Nas, trajo 13 canciones, todas impecablemente producidas por Hit-Boy, siendo el punto alto “Car #85”. Nos dio todo lo que lo define como rapero: narración, flow inmaculado, afropoder, y un par de letras científicas e históricas basadas en datos cuestionables. El icono de Queens le mostró one love a los dos últimos grandes movimientos neoyorquinos que le devolvieron gloria a La Gran Manzana. A$AP Rocky, embajador de la A$AP Mob de Harlem, y Fivion Foreign, soldado del drill de Brooklyn, se unieron a Nas en el outro “Spicy”, una canción tan neoyorquina que te hace aparecer unas botas Timberland en los pies si la escuchas. Este es el álbum que te hace pensar, ¿cómo no amar a Nasir Jones?

32. Boza – Más Negro Que Rojo

Con la llegada de Sech a la cima indiscutible, los oídos están abiertos para más panameños, y el Boza se postuló. Más Negro Que Rojo (Sony Music Latin) abre con el primer hit internacional del chico de 23 años, “Hecha Para Mí” y continúa exponiendo el sonido de el subgénero de dancehall creado en Panamá, llamado plena. Aparte de dos de colaboraciones, el cantautor se echó todo el álbum al hombro, y dejó ver que tiene el factor x de una estrella.

31. Lil Wayne – Funeral

Funeral (Young Money) es el regalo perfecto para los fans del Lil Wayne que era llamado el Mejor Rapero Vivo, cuando rapeaba más que todos. Hablamos de ese Lil Wayne que tira tantas barras que hace que la prisión de Alcatraz parezca hecha de Lego. Funeral revivió sus extravagancias liricales. “Mahagony” y “Mama Mia” son rap incesante. La parte instrumental es una colección anormal, que añaden mucho valor al estilo del fenómeno conocido como Weezy F. Baby.

30. Rico Nasty – Nightmare Vacation

Nightmare Vacation (Atlantic Records) le añadió otra capa a la música experimental de Rico Nasty. Esta vez, mezcla su sugar trap con hyperpop y glitchcore. El hyperpop es una nueva tendencia musical que va ganando terreno, con un sonido computarizado hiperactivo, que se caracteriza “por su absurdo y maximalista uso de elementos electrónicos”. El glitchcore es eso mismo, pero más absurdo, con voces agudizadas para que parezca que una computadora te canta. La siempre innovadora Rico, reclutó al ascendente dúo de producción de glitchcore 100 gecs para su incursión en el nuevo subgénero. Pero el trap punk de Rico se mantiene protagonista, y sus gritos siguen distorsionando la realidad para sumergirte en una realidad distópica.

29. Rina Sawayama – SAWAYAMA

SAWAYAMA navega entre dance, nu metal, y pop de los años 2000 que parece producido por Timbaland. El álbum trata de relaciones interpersonales y cercanas. La primera canción del álbum, está basada en la dinámica disfuncional provocada por sus padres divorciados. En su letra más atrevida, “Bad Friend”, Rina da una nueva perspectiva a la música sobre la amistad. Siempre se habla de un amigo traicionero, o de ser mejores amigos, ¿pero por qué nadie habla de ser el mal amigo, que solo está presente para irse de fiesta contigo? Rina lo hace, y es hermoso.

28. Wizkid – Made In Lagos

El cuarto álbum de estudio de la estrella nigeriana, y el segundo para una multinacional, es una celebración de país y sus sonidos, creada por una de las figuras definitivas del afrobeat contemporáneo. WizKid se luce en su disco más pulcro a la fecha, y con las participaciones de Skepta, H.E.R., y Damian Marley, la globalización del afrobeat sigue llevándose adelante. El saxofón, instrumento principal del prodigioso fundador del afrobeat Fela Kuti, tiene un rol vital en la instrumentalización del disco, conectando a dos generaciones musicales.

27. Maluma – Papi Juancho

No puedes escribir Papi Juancho (Sony Music Latin) sin p de picante. El álbum grita Medellín: letras con jerga colombiana, y fusión de salsa en la instrumental del intro. Maluma quería hacer un álbum vintage, y más allá de la estética tipo Miami Vice, viendo la lista de colaboradores: Yomo, Ñengo Flow, Jory Boy, Randy ‘Nota Loca’, Zion, Yandel, y los ídolos nacionales de Colombia, Ñejo & Dalmata, es imposible no pensar que fue Juan Luis el fan, y no Maluma el cantante, el que tomó las riendas creativas de este proyecto. El inconfundible reggaetón chill colombiano creado por The RudeBoyz marca el ritmo de Papi Juancho.

26. Dua Lipa – Future Nostalgia

La tela con flecos, los pantalones de campana, y Disco Stu vieron una ventana de regreso con la Future Nostalgia (Warner) de Dua Lipa. La inglesa mantuvo el contenido de liberación femenina que ha predicado durante toda su carrera, pero el sonido retro futurista influenciado por la música disco, el dance pop de los años 80 y otras corrientes vintage, catapultaron a Dua a un nuevo nivel.

25. Duke Dumont – Duality

Aclamado universalmente como un álbum que te toca el alma, el disco debut del productor británico Duke Dumont, es una hipnotizante producción. El tracklist de 10 canciones refleja la “dualidad” Duke: las primeras cinco son para los clubs, y las posteriores son de ese EDM intenso, digno de fiestas en sótanos. Duality (Virgin EMI) es un viaje que te transporta por el dance pop, el techno progresivo y nu disco.

24. Mau & Ricky – Rifresh

Los príncipes del reggaetón pop moderno hicieron lo posible por desafiar los límites de su tipo de música. Pícaros en “PAPÁS”, y con guitarras de punk en “Fresh”, Mau & Ricky se refrescaron sin perder la esencia que les trajo la popularidad. Además, después de tantas colaboraciones y composiciones para otros, mantuvieron cerradas las puertas de su Rifresh (Sony Music Latin), y ninguna voz ajena a los hermanos Montaner cantó en el disco.

23. Disclosure – Energy

Con samples de músicos cameruneses, nigerianos y afroamericanos, la energía de Disclosure se dejó rebozar en funk, afro pop y soul. Energy (Island) es música dance positiva, estrenada en medio de la pandemia, cuando aparentemente casi nadie pensaba en bailar, pero vaya que en el fondo todos lo necesitábamos. El álbum también tiene mucha influencia de hip-hop, y el interludio “Thinkin’ ‘Bout You” suena como algo que escucharías en un video de YouTube titulado “lo-fi chill music to study and relax”.

22. DaniLeigh – Movie

Las dudas, la traición y el dolor se apoderan de DaniLeigh en “Last Night”, el punto más personal y profundo de su álbum Movie (Def Jam). La ex protegida de Prince, abre la canción indagando, “dime dónde dormiste anoche. Tal vez estoy dejándome llevar, pero mi instinto y mi intuición me hacen sentir que hiciste algo mal anoche”. El dolor en su voz suena tan real, que puedes sentir sus cuerdas vocales cerca de quebrar su voz, y las lágrimas humedeciendo sus ojos. Movie es una película íntima de Dani.

21. Tiësto – The London Sessions

Inspirado por la escena de Londres y la música que estaba saliendo de allí, Tiësto decidió alojarse en el legendario estudio de grabación Sarm Studios y ver lo que podía hacer con su musa. Inundó el proyecto con artistas ingleses, pero resaltan las armonías de Violet Skies en “Insomnia”, y las de Mabel en “God Is A Dancer”, sobre la producciones alucinantes de la leyenda holandesa del EDM.

20. Akapellah & Lil Supa – Funky Fresco

Directo de Venezuela, Akapellah y Lil Supa prometieron hacer “el disco más rapero del mundo”. La meta era, a través de Universal Music, inyectarle una dosis de rap hardcore a la audiencia. Obviamente no iban a tomar el camino del bombo y caja. Usaron flow spanglish mezclado con jerga venezolana, e incluso francés y fusionaron grime, drill, synth pop, eurodance, y soul. La química del dúo hace que sus intercambios de barras se sucedan de manera natural, y sus experimentos cantando son interesantes. La producción afilada de los venezolanos Oldtape, Sanabria y DramaTheme, completan uno de los proyectos más ambiciosos y mejor logrados del rap en español.

19. DJ Spinall – Grace

Uno de los pilares del afropop nigeriano, DJ Spinall nos enseñó este año la experiencia espiritual que viene escondida entre los ritmos afro. La tranquilidad que transmite Grace es aliviadora y reconfortante. Los efectos de los ritmos afro, implementados por el productor nigeriano te sitúan en un espacio de paz y autoreflexión. Figuras del afrobeat, como Tiwa Savage y WizKid elevan la delicadeza del disco.

18. Prince Royce – Alter Ego

Las dos caras de Prince Royce se midieron en el doble disco Alter Ego (Sony Music Latin). El primer volumen, Génesis, trajo de bachata madura y de mayor contenido sexual. Enigma, el segundo, se enfocó en su paso por el reggaetón y RnB. Alter Ego simboliza los cambios que atravesó Royce en 10 años de carrera, de ser el chiquillo inocente que cantaba “Stand By Me”, a convertirse en una estrella consolidada.

17. Lil Uzi Vert – Eternal Atake

La espera valió la pena. Tras un par de años en los que era doloroso ser fan de Lil Uzi Vert, el rapero soltó Eternal Atake (Atlantic) y excedió las expectativas con un  sonido poco convencional. El tipo sampleó un efecto de sonido del juego de Windows, 3D Pinball Space Cadet, entre otro montón de decisiones que separan a Vert de la mayoría de su generación. El álbum se divide en base a tres alter egos del rapero: Uzi, Baby Pluto, y Renji. Es todo jodidademente raro, otaku, y lit.

16. Kehlani – It Was Good Until It Wasn’t

Kehlani eligió el RnB, y guardó el pop para después. A través de las tonadas suaves de It Was Good Until It Wasn’t (Atlantic), habla de amor, desamor, y de soportar que tu vida amorosa sea el tema de conversación de gente que ni te conoce, por la fama. Años después de internar suicidarse debido a ser acusada de ser infiel, y ahora que es madre, se siente más segura de sí misma, de sus emociones y de su sexualidad, y expone cada sensación en el álbum.

15. Myke Towers – Easy Money Baby

Pan comido para Myke Towers. El súper rapero de “MIB” y “Roncan”, es el mismo sensacional cantante de “Piensan” y “Diosa”. Absolutamente todas las canciones de Easy Money Baby son hits, pero lo que lograron Myke y su productor el Faraón en “Girl”, con el sample de “21 Questions” de 50 Cent, es uno de esos momentos de la música que marcan un antes y un después. Darle un tratamiento de tanta calidad a un clásico, sin sonar cursi ni aprovecharse de la vieja gloria, es un verdadero arte.

14. Sfera Ebbasta – Famoso

El líder del trap italiano a nivel internacional, recibe con brazos abiertos a su nuevo estatus de fama. Sfera Ebbasta, por primera vez, no grabó con su productor in-house, Charlie Charles, y trabajó el disco entero con otros productores, entre ellos London on the Track, Diplo y Steve Aoki. Gracias a esto, el trapero pudo explorar nuevos lados de su talento, y surgió victorioso del rock pop, la música electrónica y el dancehall.

13. Lil Baby – My Turn

Gozando de los beats más duros del año, My Turn (Quality Control Music) es la obra maestra del heredero de Young Thug, y su evolución definitiva. El flow de voz quebrada por el auto-tune, y la cadencia atlanteña, nos guía a través de la nueva vida de Lil Baby, que no escapa de los traumas que le dejaron la niñez problemática y el tiempo en prisión. Los choques con su nueva realidad son abrumadores, y escucharlo rapear que se compró un Lamborghini de 500 mil dólares y que ni siquiera sabe encenderlo, son otro ejemplo de las oportunidades de superación que ofrece el hip-hop, sin importar de dónde vengas.

12. Nathy Peluso – Calambre

Por si quedaba alguna duda de quién tiene el mejor flow del Hip-hop latinoamericano, Nathy Peluso publicó su primer álbum oficial. Es imposible ignorar un calambre, y evitar que todo tu cuerpo sea dominado por el espasmo, y el Calambre (Sony Music Spain) de Peluso te hace ceder de la misma forma, con sus inesperadas variaciones de rap experimental, a una canción de cuna, a un dancehall. Su versatilidad lirical es amplia, y transita desde el rap ignorante rapeando que “muevo money hasta cuando me hacen la manicura”; y desmenuzando la relación dinero-libertad-poder en una simple barra: “me prometieron mucha abundancia, pero yo me negué a ser su presa”.

11. Tiwa Savage – Celia

Tiwa Savage hizo que Celia (Island), titulado así por ser el nombre de su madre, fuera un álbum lleno de himnos femeninos. Es algo urgente y necesario, teniendo en cuenta que, en su país natal, Nigeria, se estima que una de cada tres mujeres habrá sufrido un abuso sexual antes de los 25 años, y que el 75% de esos abusos ocurrirán cuando esas mujeres tengan entre 1 y 15 años. La Reina del Afrobeat toca temas personales a través del álbum, y en el interludio “Us”, canta sobre su divorcio y lo que significó para ella. Este álbum es una lección para todo aquel que crea que el afrobeat es solo música de baile.

10. 21 Savage & Metro Boomin – Savage Mode II

Narrado por Morgan Freeman, y con una portada digna de una mixtape del 2006, la dupla asesina de 21 Savage y Metro Boomin volvió a sus andanzas. No hay mucho que decir aquí, es trap puro y sin rodeos. La producción de Young Metro conserva su virtud amenazante y oscura, y 21 lo mantiene simple e ignorante. “Cuerpo lleno de cicatrices, cara llena de tatuajes. Tú rezas de rodillas, yo le rezo a mi arma”. La frase más trapera del año saliendo de la boca de 21 Savage en “Glock in My Lap”. También tenemos un tributo a “Many Men” de 50 Cent con una transición alucinante, y a Morgan explicando la diferencia entre un soplón y una rata. Cuando crees que has escuchado lo mejor, suena “Stepping On Niggaz”, un viaje en el tiempo al rap de la Costa Oeste de los años 80, cuando la caja de ritmos Roland TR-808 era la ley. Simplemente glorioso.

9. Ty Dolla $ign Featuring Td$

El colaborador favorito de tu artista favorito, aceptó su papel como el aderezo que hace que una canción pase de ser buena, a ser especial. Su vibrato áspero luce como nunca en Featuring Dolla $ign (Atlantic), donde es acompañado por los principales artistas del hip-hop y RnB moderno. Ty hizo posible escuchar a Kanye West con Anderson .Paaka a 6LACK con Musiq Soulchild, y le dio un interludio a Burna Boy, el ‘Gigante Africano’ que parece estar al borde del superestrellato global, entre otras apariciones de más artistas. Sin embargo, pese a los grandes invitados, nadie le arrebata el álbum a Ty Dolla $ign, quien en cada canción, está a la par u opaca a sus colegas.

8. Lady Gaga Chromatica

Back in dance, baby. Lady Gaga regresó a la música dance con un planeta ficticio llamado Chromatica (Interscope) donde la “equidad reina”. El álbum es la forma en la que Mother Monster se disculpa por “todas las formas en las que me castigué en privado”. Se recrimina a sí misma que “amas a los paparazzi, amas la fama, aun sabiendo que me causa dolor”, en “Fun Tonight”, pero la moraleja es que logra perdonarse y amarse. El contenido de las canciones y las apariciones de Elton John, Ariana Grande y BLACKPINK, significan el camino a la recuperación emocional de la también actriz, quien retomó lo que mejor sabe hacer, que es conectarse con el sufrimiento y las emociones más profundas de sus fans.

7. Sech 1 of 1

Así suenan las noches de perreo en un mundo que se enamoró del RnB de Rich Music. Sech confirmó su título de rey panameño con su segundo álbum de estudio, repleto de letras ingeniosas, los coros que no se te despegan de la mente, y una voz apasionada. De aquí se desprende “Relación”, la bomba que derrumbó el mito de que Sech no pegaba solo. Además, liricamente, nos muestra lo que tiene para ofrecer la plena panameña (subgénero de dancehall), en “Siempre”, una canción que describe los ciclos violentos de la vida callejera que presenció, y sobre cómo logró salir de un entorno difícil.

6. Kid Cudi Man On the Moon III: The Chosen

El rey de los zumbidos armónicos reinició sus transmisiones desde la luna. En la última parte de la trilogía Man of the Moon, Cudi batalla contra su perverso alter ego Mr. Rager, protagonista de la segunda parte, para finalmente recuperar su alma. “No soy solo un tipo triste, puedes ver mi vida, cómo maduré, y que quiero serenidad”, canta en “Tequila Shots”. En búsqueda de su redención, el cantautor contactó al dúo de producción Take a Daytrip para que le dieran “lo mismo” que le dieron a Shock Wes en “Mo Bamba”. Ellos, junto al productor de cabecera de Kid, Dot Da Genius, moldearon el sonido de “The Chosen”.

5. Kali Uchis Sin Miedo (del Amor y Otros Demonios)

Look at Kali, man. So inspirational. La colombo estadounidense sigue tomando los tiros que nadie se espera, y que parecen imposibles… y los encesta. Su más reciente álbum, Sin Miedo (Interscope), literalmente se sumerge sin miedo en nuevas ondas musicales. De esa forma, Kali combinó dream pop con reggaetón, inventando así un subgénero al que arbitrariamente llamaremos dreamtón. También canta un par de boleros de desamor desconsolado y trágico. La cereza en el pastel es que escribe con estilo kawaii los títulos de las canciones “//Aguardiente y limón %ᵕ‿‿ᵕ%”, y “Que te pedí//”. La indiscutible reina de Internet.

4. Freddie Gibbs & The Alchemist Alfredo

En este esfuerzo colaborativo de 10 canciones, The Alchemist creó toda la estructura instrumental, y Freddie Gibbs se dedicó a escupir las mejores líricas de rap mafioso del año. Escuchar al ex traficante Gibbs rapear que Dios lo hizo vender crack para que tuviese algo sobre lo que rapear, es un uno de esos momentos “oh, mierda”, en lo que no puedes evitar hacer otra cosa que rebobinar la canción, y escuchar boquiabierto mientras sujetas tu barbilla con tu mano. Es un álbum especial, hermoso pero crudo y violento, e incluye palabras del difunto comediante Bernie Mac, del también fallecido poeta Gil-Scott Heron, y del ficticiamente asesinado Walter White, entre otros interludios.

3. Bad Bunny  YHLQMDLG

Un disco más alegre que X100PRE (2018), y que innova el perreo pop con temas como “La Santa” y “Bichiyal”. La genialidad de “Yo Perreo Sola” y su videoclip en un mundo que avanza en materia de feminismo, es inédita dentro del reggaetón. “Safaera” revivió al perreo bellaco a nivel mainstream. De la canción 15 hasta la 19, se encuentran cuatro de los 10 mejores bangers traperos que ha grabado el Conejo.  En esta seguidilla de canciones, rapean precursores, pilares, ídolos, y nuevas bestias del trap. Un álbum innovador y creador de tendencias, que cierra con su autor, el artista más popular del momento, anunciando su retiro.

2. Mac Miller  Circles

Producido casi completamente por Mac Miller, y afinado por Jon Brion después del fallecimiento del rapero, el neo-soul de Circles (Warner) fue el siguiente paso en la madurez artística y personal de su autor. Pese a significar crecimiento para Mac, la enseñanza principal que deja a los fans, es aceptar las conclusiones. Cada una de las canciones de Circles tiene frases agridulces en retrospectiva. Seguramente no las escribió pensando en su desenlace, pero la angustia en su mente era real y la expulsó en sus canciones, de forma honesta e íntima. Circles es un cierre fantástico de la transformadora carrera de un chico que comenzó haciendo rap stoner y de fraternidades universitarias.

1. The Weeknd  After Hours

La imagen de un rostro hinchado, roto y ensangrentado que encabeza un traje rojo, quedará plasmada en la historia del pop. The Weeknd tiró por la ventana las expectativas de ser una estrella pop amigable y abrazó su naturaleza oscura. El dream pop y los sonidos influenciados por la música de los años 80 fueron las adiciones principales para la nueva etapa de su carrera, que mantiene su vuelta al R&B oscuro recuperado en My Dear Melancholy (2019). After Hours (XO/Republic) es una experiencia categoría R de los excesos de la fama, la fortuna, el sexo y las drogas, el único desenlace para el arco narrativo de The Weeknd. Ahora, ¿qué?