DYLAN FUENTES | Fotografía by NEON16/Imagine It Media

Dylan Fuentes (Barranquilla, Colombia, 1997) ha sido famoso, a distintos niveles, desde los 14 años. En su paso por el reality show de canto infantil, ‘Factor Xs’, se convirtió en un ídolo juvenil colombiano. Antes de cumplir 20, actuó en dos telenovelas nacionales: ‘Hermanos y Hermanas’, y ‘Francisco el Matemático’. Por su aparición en la última, recibió una nominación a artista revelación.

Su reconocimiento internacional llegó gracias a la segunda temporada de la serie de Netflix, ‘Siempre Bruja’, donde tuvo un rol protagónico. Pero sin menospreciar lo prolífero de su carrera de actuación, Dylan decidió darle pausa, para atender a su verdadero amor: la música

Hijo de un reggaetonero colombiano, es una de las promesas de NEON16, la discográfica e incubadora de talento co-fundada por Tainy y el ejecutivo musical Lex Borrero. Hablamos con Fuentes sobre su infancia y su amistad con el actor Óscar Casas, y de cómo su nuevo sencillo, “Noches de Soledad”, marca la llegada de su faceta “mala”.

¿Qué recuerdas de tu infancia? Sabemos que vienes de una familia súper musical, porque tu padre tenía una banda.

De mi infancia lo que yo más recuerdo es que siempre era lo que soy ahora, en el sentido de mi personalidad. Cuando era niño, me encantaba hacer reír a la gente. En mi familia era siempre el payaso, el que se paraba en el medio de las reuniones familiares a hacer reír a la familia o a cantarle. Así como lo dijiste, crecí en un ambiente musical. Mi papá tenía un grupo de reggaetón con otros amigos, cuando yo tenía como siete u ocho años. A los nueve años, que descubrí que cantaba, ya empecé a ser parte de su grupo y él me llevaba de invitado especial. Mi padre iba a un show y cantaba ocho canciones, y yo entraba en la canción número cuatro, como el invitado especial. Era un niño, medía como 1,40 metros. Imagínate un niño así de pequeño rapeando, y con la actitud. La gente como que conectó mucho conmigo, y creo que ese sentimiento fue el que me hizo decir, “sigo en esto, me gusta lo que estoy haciendo, a la gente le gusta, lo que quiere decir que lo hago bien”. Eso me dio seguridad desde niño, de que podía dedicarme a esto, y seguir explorando para poder sacarle cosas nuevas a mi arte.

¿Qué sentiste al volverte un ídolo juvenil en Colombia por tu paso por ‘Factor Xs’?

Fue muy raro. A los 14 años no estás listo para eso, la verdad. Fue algo muy cool en ese momento, lo soñaba cuando salieron las convocatorias de ‘Factor Xs’. Fue algo muy bonito, porque a los nueve años, cuando descubro que canto, lo hice por ‘Factor Xs’. Yo dije que quería presentarme ahí, y mi papá me dijo, “pero si tú no cantas”. Le dije, “dame un día y yo me aprendo una canción, y te la canto”. Me aprendí la canción; fui (a concursar); pasé hasta los campos de entrenamiento; pasé cuatro filtros; viajé de mi ciudad en esa temporada, y fue como que creyeron en mí. Siempre estuvo eso ahí de que me fue bien, pero no pasé. Entonces, mis papás querían que yo estuviera en el ‘Factor Xs’, y que viviera esa experiencia. Seguí cantando y creando música. A los 12 años comencé a usar los programas de producción, hacía beats y les sacaba letra. Ya en el 2011, a los 14 años, había mejorado muchísimo, y mis papás me dijeron que iban a haber convocatorias, y que me presentara. En esa, fue algo majestuoso, porque fue algo súper grande. Fui finalista en ese reality y cautivé, como tú lo decías, al público colombiano. A los 14 años ya era como una estrella en mi país. Era como que algo súper cool, porque cada noche, cada gala que iba al programa, era un caos a mi salida y entrada. Eran cosas que yo ahora recuerdo y digo, “wow, uno de 14 años vivirse eso, es algo muy loco”. Gracias a Dios, no me afectó. Lo único fue, que cuando salí de eso, quedé con hambre y quedé con ganas de seguir en este medio, y con ganas de comerme el mundo. De ahí parte mi historia. Llevo nueve años desde ese ‘Factor Xs’, y han sido nueve años en los que he trabajado mucho por encontrarme cada día más. Ahora ya estoy en un buen momento de mi carrera, pero quiero seguir mejorando con cada canción.

¿Cómo llegaste a NEON16? ¿Qué crees que les diferencia de otras compañías?

El año pasado me dediqué seis o siete meses solamente a hacer música, y a crear mi sonido. Por personas en común llegué a oídos de Tainy y de Lex Borrero (fundadores de NEON16). Escucharon mi música y conectaron con ella, les gustó mi sonido, y también vieron mi carrera de actuación. Vine un día, empecé a hacer música acá, y como que les gustó mi proceso en el estudio, y aquí estamos. Siento que en lo que se diferencia NEON16 de cualquier otra compañía, es que son personas, son humanos, y le enseñan a uno a ser humanos, a nosotros que estamos empezando en una carrera en la que te vas a encontrar todos los días con personas que no son reales. Aquí (en NEON16), encuentras personas reales. Tainy, que es una eminencia en el mundo, y que lleva años trabajando, es una persona muy real, y muy humano. Eso nos diferencia, que somos una familia, somos hermanos, y que aquí nadie está con películas, por muy grande que sea.

Es obvio que te tienen mucha fe en NEON16. Lex Borrero nos dijo hace un par de meses que tienen una visión “muy derecha” para ti. ¿Cómo manejas la presión?

Viéndolo así, ahora que me lo dices, sí podría sentir presión pero nunca la he sentido. Quizá sentí presión cuando estaba lanzando música encerrado en mi casa. Ahí sentí presión, cuando estaba en cuarentena. Ahora estoy más libre, más puesto para el trabajo, y tengo más libertad para crear, porque estoy aquí en Miami.

DYLAN FUENTES | Fotografía by NEON16/Imagine It Media
¿En qué momento apareció la actuación en tu vida?

Apareció en un momento, en el que… En el que, yo ni sé, la verdad. A mí me invitaron a una serie por primera vez en el 2014. Fue el mismo canal en el que se hizo ‘Factor Xs’, entonces ya me conocían, ya sabían que era muy carismático, que hablaba mucho, y que era muy expresivo. Entonces, me invitaron a hacer 20 capítulos, en una serie de Colombia que se llamó, ‘Hermanos y Hermanas’. Mi personaje era cantante, y me hice notar. Me tuvieron presente para otra producción, se llamó ‘Francisco, el Matemático’. Fui uno de los protagonistas, y mi personaje también cantaba. Ya era la segunda producción que hacía, y en las dos había cantado, y me parecía bien que, aún actuando, estaba metiendo mi música. Después de esa serie en el 2017, me prometí que, en adelante, no iba a actuar en otra cosa si no era musical. Ahí llegó “Siempre Bruja”, de Netflix. Mi personaje no iba a cantar, era cero chistoso, y era totalmente diferente, pero llegué yo, representando a un personaje cómico, que era cantante. Ya paré de actuar. Lo volveré a hacer, pero siento que no es el momento. Es un momento en el quiero dedicarme a la música.

¿Qué ha significado ‘Siempre Bruja’ para ti?

Algo súper grande. Con esta serie me di a conocer, y gané mucho público de países lejanos a Colombia. Fue algo muy cool trabajar con Netflix, un trampolín que cualquier actor quisiera.

También conociste a tu mejor amigo en esa serie, Óscar Casas.

¡Sí! Allí nos conocimos, en la segunda temporada. Todas las personas que trabajaron en la producción de “Siempre Bruja”, decían que lo más cool de la segunda temporada, era nuestra amistad. Fue algo muy genuino. Óscar no es mi mejor amigo, es mi hermano.

“Noches de Soledad” es tu último sencillo. ¿Cuál es la inspiración del tema? ¿Cómo fue la dinámica entre Jota Rosa, Albert Hype y tú durante el proceso de creación?

Fue un tema que hicimos en diciembre del año pasado. Me quise arriesgar, porque suena diferente a lo mío que ha sonado este año. Se acostumbraron a ver a un Dylan más romántico, con letras más al corazón, que es lo que me gusta, pero “Noches de Soledad” propone algo diferente. Me encanta salirme de mi zona de confort, decir: “la gente se conectó con esto, pero vamos a lanzarle esto, a ver cómo lo entienden, y cómo lo ven”. Lo más cool es que sí conectaron con la canción, apenas sintieron ese vibe. También porque estoy solo en la canción, canto y rapeo, y honestamente, siento que le metí (ríe).

Y en el vídeo de “Noches de Soledad” usas una bomber jacket negra, con una rosa cerca del corazón, igual que en el videoclip de “Bipolar” y “Tu Amiga”.

Quise tener la libertad de decir, “voy a meterle otros colores a la pinta”, pero dije, “no, la chaqueta está ahí, y me encanta ahí”. El detalle de la rosa es como que el sentimiento sigue presente en mí. Como diciendo que viene un Dylan malo, pero sigue estando esa flor, es decir: el amor y el sentimiento siguen ahí.

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